dimarts, 18 de novembre de 2008

EN ARAS DEL PUEBLO. Preguntas y respuestas sobre la política social de la RDA - 3. PRECIOS Y SALARIOS

1. ¿La política de estabilidad de precios es sostenible por mucho tiempo más?


2. ¿Cómo han evolucionado los salarios en los diez años últimos? ¿Cómo está estructurado un presupuesto familiar promedio?


3. ¿Reciben asignaciones especiales los grupos ocupacionales de bajos ingresos?


1. ¿La política de estabilidad de precios es sostenible por mucho tiempo más?


Se trata de un elemento importante de la política económica y social de la RDA: hace 30 años que permanecen fijos los precios de los productos de primera necesidad como el pan, la carne, las papas, el arroz o la leche; los alquileres no varían desde hace décadas, ni tampoco el costo de la cale-facción, la energía eléctrica, los transportes y otros servicios públicos. Cabe señalar que se trata de los precios al consumidor, que reciben subvenciones provenientes del presupuesto nacional.


Los artículos recién lanzados al mercado como, por ejemplo, un moderno radiocassette o una bicicleta último modelo o un nuevo producto químico para la limpieza del hogar, es decir, artículos que llenan las crecientes necesidades del público consumidor y poseen mejores cualidades son tasados nuevamente en función de su nueva calidad. La Oficina de Precios examina y fija cada nuevo precio, excluyendo así carestías injustificadas o arbitrarias.


A medida que asciende el nivel de vida y el consumo, a medida que mejoran las condiciones de vida y de vivienda van subiendo las asignaciones públicas destinadas a estabilizar los precios, los alquileres y las tarifas. Eso se nota analizando el presupuesto nacional. Y esa política es factible de mantener, pues también siguen en aumento las aportaciones de la economía, sobre todo de la industria. Así es posible financiar las subvenciones a base de las crecientes utilidades que percibe la industria propiedad del pueblo.


2. ¿Cómo han evolucionado los salarios en los diez años últimos? ¿Cómo está estructurado un presupuesto familiar promedio?


Los ingresos laborales (sueldos y salarios) de obreros y empleados han crecido en general en un 27,9 por ciento de 1974 a 1984. En ese mismo lapso, los salarios de los obreros de la producción subieron en el 29,4 por ciento. Computado desde 1970, el aumento resulta aún más impresionante: para los obreros industriales y para obreros y empleados en general representa un 45 por ciento. Y, como queda dicho, sin alterar los alquileres, las tarifas para energía eléctrica y transporte, manteniendo fijos los precios de los productos de primera necesidad.


Izda..: centro comercial reconstruido de Halle. Dcha.: Avenida Unter den Linden de Berlín con el puente Marx-Engels


El presupuesto de una familia en que trabajen ambos cónyuges cubre por término medio 1.800 marcos netos (1984), es decir, los ingresos una vez descontados los impuestos sobre el salario que ascienden a un 20 por ciento como máximo y el seguro social y de jubilación que no pasa de 120 marcos para los dos. De esos 1.800 marcos, un promedio de 50 marcos se destina a los alquileres y 30 marcos al fluido eléctrico, el gas y la calefacción. En impuestos y seguros para el auto o la moto, en seguros de vida o de menaje, contribuciones y lotería se consumen por lo general otros 150 marcos. En la Caja de Ahorros se deposita un promedio de 180 marcos (incluyendo la amortización de empréstitos). De los 1.390 marcos restantes se gastan unos 500 marcos en comestibles, incluido el almuerzo en el centro laboral más la comida y la leche para el hijo (este cómputo se basa en una familia con un solo hijo) en el jardín infantil o en la escuela. En tabaco, alcohol, café o golosinas se gastan unos 180 marcos. Otro rubro considerable con 580 marcos es el del vestido y los artículos de consumo duradero. Noventa marcos se reparten en gastos para fines culturales, como son la compra de libros y discos, idas al teatro, al cine, a los restaurantes o clubes nocturnos, y para recreación. Los 40 marcos restantes se van en pasajes, composturas y similares.


Los aumentos de sueldo o de salario sirven principalmente para facilitar la compra de artículos de consumo duradero. La proporción de hogares dotados de lavadoras, refrigeradoras o televisores alcanza hoy poco menos del ciento por ciento. El 44 por ciento de los hogares poseen un auto.


Ingresos mensuales promedio en los hogares de obreros y empleados

(en marcos)

Nº de personas

1970

1975

1980

1983

1 persona

535

713

778

881

2 personas

928

1.194

1.340

1.482

3 personas

1.121

1.442

1.589

1.768

4 personas

1.209

1.556

1.720

1.913

5 personas

1.287

1.746

1.968

2.205


3. ¿Reciben asignaciones especiales los grupos ocupacionales de bajos ingresos?


Tocante a los trabajadores que perciben una remuneración inferior al promedio salarial presente de obreros y empleados (1984 = 1.100 marcos), ellos no reciben ayudas especiales. Los alquileres bajos (del tres al cinco por ciento de los ingresos familiares por término medio), los bajos precios de los productos de primera necesidad y de las tarifas garantizan una existencia normal aún a quienes ganan menos. (Añádase a ello que los ingresos bajos no están sujetos a impuestos o lo están en grado ínfimo.)


Las familias de prole numerosa y las madres solas reciben ciertas ayudas suplementarias que las alivia en lo financiero (sin contar que toda viuda recibe una pensión de orfandad por cada hijo y toda divorciada recibe alimentos del padre de sus hijos en función de sus ingresos). Esas ayudas comprenden, por ejemplo, comida escolar gratis para los niños, lavado gratuito de ropa blanca y asignaciones para la compra de ropa infantil. A eso se viene a sumar una serie de prestaciones especiales de las empresas y del sindicato, como plazas vacacionales gratuitas en las casas de descanso, curas de reposo y en ciertos casos asignaciones en efectivo provenientes del sindicato. Esos beneficios no son auxilios de emergencia, pues nadie los necesita, toda vez que percibe ingresos regulares por su labor. Ellos vienen a reflejar más bien el respeto y el reconocimiento que siente la sociedad hacia dichas familias. Ese respeto se traduce además en el hecho de que esas familias tienen la preferencia a la hora de repartir las viviendas más confortables y espaciosas, de las cuales nadie puede o quiere desalojarlas, incluso por consideración a los niños.


Otras ayudas especiales van destinadas a los jubilados, quienes figuran entre los grupos de bajos ingresos a pesar del aumento reiterado de sus pensiones en los años recientes. Ellos no pagan impuestos y están asegurados gratuitamente contra enfermedades. A ellos no les cobran impuestos por la radio o la televisión, pueden viajar con pasajes rebajados, si lo necesitan reciben atención gratuita a domicilio y un almuerzo barato de parte de la «Volkssolidaritát» («Solidaridad del Pueblo», una organización especial para gente de edad avanzada). La plaza en un hogar de ancianos o de cuidados intensivos resulta baratísima; incluyendo alojamiento, comida y atención médico-sanitaria no pasa del 30 por ciento de la pensión actual de vejez.

EN ARAS DEL PUEBLO. Preguntas y respuestas sobre la política social de la RDA - 2. EMPLEO Y PRESTACIONES SOCIALES II

1. ¿Hay proyectos de reducir el horario laboral?


2. ¿La racionalización y la automatización progresivas podrían repercutir en la actividad ocupacional de la mujer?


3. ¿Las crisis económicas de las naciones capitalistas perturban la continuidad del desarrollo económico de la RDA? ¿Incide ese factor en las prestaciones sociales?


1. ¿Hay proyectos de reducir el horario laboral?


De haberlos, los hay, sólo que su implementación dependerá de otro aumento considerable de la productividad del trabajo. Las reducciones ya verificadas a 40 o 42 horas semanales para un 40 por ciento de los trabajadores (para los demás rige la semana de 43 horas y tres cuartos) se basaron en lo sustancial en dos criterios: primero, el trabajo en dos o tres turnos y segundo, las mujeres con hijos.


La semana de 40 horas fue decretada para todas las madres que, trabajando a tiempo completo, tienen más de un hijo o un hijo minusválido. Cabe pensar en nuevos pasos por esa misma dirección, lo cual estaría relacionado con la valoración social que merece la madre trabajadora y el trabajo en turnos. En líneas generales se puede afirmar que de seguir mejorando la productividad será factible reducir el horario laboral, seguramente ateniéndose en gran parte a las distintas categorías ocupacionales.


2. ¿La racionalización y la automatización progresivas podrían repercutir en la actividad ocupacional de la mujer?


Si la pregunta presupone que el progreso técnico pudiera desplazar a la mujer de la vida laboral, la respuesta es tajante: ¡no! La actividad laboral de la mujer configura la base socioeconómica de su emancipación y resulta imprescindible para el sitial de respeto que ocupa en el seno de la sociedad para el desarrollo integral de su personalidad. Es por eso que en la RDA desde hace tiempo está vinculado laboralmente el 90 por ciento de las mujeres en edad de trabajar. Prácticamente toda joven, que egresa de la escuela, aprende un oficio o pasa a cursar estudios superiores. Ese es y seguirá siendo un hecho perfectamente natural.


La mujer está presente en casi todos los oficios o profesiones, aunque predomina en una serie de ramos ocupacionales como en el comercio, en la medicina o la educación pública. El derecho al trabajo está estipulado en el Código Laboral y se cumple por igual para hombres y mujeres.

Pero la racionalización progresiva surte efectos positivos por el hecho de ir mejorando las condiciones laborales de la mujer, aliviándola precisamente de las faenas pesadas, monótonas o nocivas. El empleo de las nuevas tecnologías tiene por objetivo general no sólo elevar la productividad sino facilitar también el trabajo.


En todo lugar donde el progreso tecnológico modifica el proceso laboral, la mujer ha sabido responder en todo momento a las nuevas y acrecentadas exigencias, apelando a sus conocimientos (las mujeres que hoy tienen de 35 a 40 años poseen la misma escolaridad y preparación profesional que los hombres), a ciclos de perfeccionamiento, demostrando seguridad en sí mismas y valor para los cambios. Sirva de ejemplo la industria electrotécnica, donde decenas de miles de mujeres han superado brillantemente la transición de los productos convencionales a la fabricación y el manejo de módulos microelectrónicos.


3. ¿Las crisis económicas de las naciones capitalistas perturban la continuidad del desarrollo económico de la RDA? ¿Incide ese factor en las prestaciones sociales?


La RDA mantiene una gran variedad de relaciones económicas con los países capitalistas y por consiguiente no es totalmente inmune a las crisis que se producen en los mismos. Las exportaciones a dichos países se ven dificultadas, primeramente porque en ellos disminuyen las inversiones, y luego porque baja el poder adquisitivo de los trabajadores a raíz del desempleo permanente y la inflación. Además, en el curso de una crisis económica aguda, los gobiernos capitalistas tienden a redoblar sus medidas proteccionistas, hecho que perjudica, como es natural, las relaciones económicas. Dado que la RDA realiza un 35 por ciento de su movimiento comercial con el exterior (exportaciones e importaciones) con naciones del área no socialista, resultan obvios los efectos negativos de los factores mencionados. Las empresas industriales y de comercio exterior están redoblando esfuerzos con el propósito de mitigar y conjurar en lo posible los daños y perjuicios de ahí derivados.



Casa de vacaciones de los sindicatos en una playa del Mar Báltico.


Eso no obstante, la política económica de la RDA apunta en primer término a agotar hasta lo último sus propias potencialidades a fin de asegurar la estabilidad y el crecimiento ininterrumpido. La intensificación universal de la producción con el auxilio de la ciencia y las tecnologías, el manejo ahorrativo y eficaz de las materias primas, la energía y el material, sumado a la mejora incesante de la productividad hacen menos vulnerable a la economía. Y además tenemos otro importante factor de estabilidad, como son las relaciones económicas confiables y a largo plazo con los países socialistas (65 por ciento del comercio exterior).

dilluns, 17 de novembre de 2008

EN ARAS DEL PUEBLO. Preguntas y respuestas sobre la política social de la RDA - 1. EMPLEO Y PRESTACIONES SOCIALES I

1. Introducción.


2.¿Es que la racionalización persistente, el empleo de la microelectrónica y los robots no irán a rebajar la demanda de fuerza laboral y a crear desempleo?


3. ¿En qué se basa la estabilidad de la seguridad social?


1. Introducción.


Los derechos y seguridades sociales de la ciudadanía, la política social de los gobiernos y partidos respectivos son en muchos países motivo de abundantes y encendidos debates por tratarse de las necesidades vitales básicas de cada ser humano y el despliegue de su personalidad.


La sociedad socialista de la República Democrática Alemana se ha trazado metas bien ambiciosas en ese mismo terreno, pues la razón de ser del socialismo implica una existencia asegurada y digna en términos sociales para cada uno de los ciudadanos. Las realizaciones económicas están por lo tanto supeditadas al bienestar humano y sirven para mejorar gradualmente su nivel de vida tanto en lo material como en lo cultural. E/ ritmo y la magnitud de dicho proceso están en función de los avances y los resultados económicos.


Es mucho lo que se ha obtenido hasta la fecha, y ese conjunto de logros y prestaciones sociales configura uno de los elementos inalienables de la vida en la RDA. Entre ellos tenemos, por ejemplo, un empleo seguro, ingresos en aumento permanente, una profusa atención médica gratuita y un sistema educativo gratuito también, incluyendo además la seguridad material en la vejez y en caso de enfermedad.


Por cierto que no faltan los problemas para cuya solución definitiva hoy todavía no alcanzan los recursos. Quedan aún por mejorar las condiciones de vivienda de mucha gente; queda por ensanchar la infraestructura del tiempo libre y de la vida cultural, adecuándola a las crecientes necesidades; queda por incrementar la atención social y material de los jubilados. Se está desplegando grandes esfuerzos por crear las condiciones económicas para el efecto, para mantener y desarrollar con eficacia la concertación orgánica de las políticas económica y social.

Nuestros visitantes y los lectores de países capitalistas preguntan con insistencia hasta qué punto existen realmente las mismas chances y derechos sociales para todo el pueblo, si éstos quedarán asegurados para el futuro y de dónde proceden los recursos para garantizarlos. El presente folleto aspira a contestar algunas de esas preguntas.


2. ¿Es que la racionalización persistente, el empleo de la microelectrónica y los robots no irán a rebajar la demanda de fuerza laboral y a crear desempleo?


En la RDA no hay ni habrá desempleados pese a que la racionalización lleva años de avanzar intensamente. Las fábricas propiedad del pueblo utilizan cada vez más la microelectrónica, sobre todo los microprocesadores hechos por ellas mismas. La ciencia y la técnica incrementan la productividad del trabajo en un cinco por ciento anual por término medio. Sin embargo, la experiencia acumulada hasta el momento revela que ni la racionalización ni los cambios económicos estructurales han sido causa de inestabilidad social. El derecho realizado a un puesto de trabajo es una de las conquistas fundamentales del socialismo que nunca fue ni será cuestionada.


Izda.: Producción de placas con circuitos impresos en la fábrica de semi-conductores de Frankfurt (Odra). Dcha.: Formación de aprendices en la construcción tradicional de instrumentos musicales, Markneukirchen.


Por ejemplo: pese a que el número de ocupados en la agricultura bajó de dos millones en 1950 a 842.000 en la actualidad, nadie quedó sin trabajo. La extracción de hulla fue cancelada en los años setenta al agotarse las reservas sin generar desempleo alguno. El crecimiento demográfico hizo aumentar en 1.300.000 el número de trabajadores en los últimos tres decenios, a tiempo que se triplicaba la productividad de cada obrero o empleado, y, sin embargo, no hubo desempleados y no los hay.


Una de las razones estriba en que la estructura de la economía se va desarrollando en forma planificada y a largo plazo, teniendo en cuenta hasta las alteraciones demográficas previsibles. Sabemos por tanto que la economía de la RDA tendrá en el futuro menos fuerza laboral disponible, la que deberá afrontar una producción en continuo aumento.

O sea que cada empresa de cierta envergadura se ve en la necesidad de liberar o trasladar mano de obra para sus propias tareas en aumento, para el trabajo en varios turnos de las secciones industriales automáticas o en la maquinaria de gran rendimiento.


Pero nadie se ve de pronto sin trabajo cuando su puesto laboral es suprimido a causa de la racionalización. El derecho consagrado al trabajo para todos —hombres o mujeres— brinda de hecho a cada trabajador la garantía constitucional de un empleo seguro, incluyendo una protección general contra el despido. Ello significa que ningún jefe de empresa está autorizado a despedir a un trabajador a menos que éste viole en la forma más flagrante la disciplina laboral, y aún así, la empresa debe ayudarle a conseguir un nuevo empleo.


En cuanto a la observancia de las normas del Código Laboral, los sindicatos de cada empresa tienen un amplio derecho a la cogestión. Frente a cada medida racionalizadora en la empresa, ellos ponen cuidado en que la misma sea preparada a largo plazo con los trabajadores y que todas las cuestiones de ahí derivadas se resuelvan con criterio social. La capacitación necesaria, el eventual cambio domiciliario o decentro laboral, todo ello es preparado con antelación y se lleva a cabo sin que el trabajador afronte desembolsos, pérdidas salariales o perjuicios sociales de cualquier género.

Actualmente la fuerza laboral liberada es requerida sobre todo por las nuevas ramas industriales, como la microelectrónica, o por las ramas que son objeto de ampliación, como la fabricación de dispositivos racionalizadores, o la industria de bienes de consumo.


También crece la demanda de fuerza laboral allí donde el trabajo no es automatizable. Por ejemplo, en el sector de la salud y asistencia social, en los servicios públicos, el comercio y la gastronomía, sectores importantes para la mejora sostenida del nivel de vida del pueblo en general.


Grado de automatización de las plantas industriales (en porcentaje)

1970

1976

1980

1983

33

42

49

51

Ahorro de horas laborales por influencia de la ciencia y la técnica (en millones de horas)

1975

1980

1984

188

422

620

(620 millones de horas = capacidad laboral de 340.000 trabajadores)


3. ¿En qué se basa la estabilidad de la seguridad social?


El factor clave son los fundamentos del sistema socialista, es decir, la propiedad social sobre los medios de producción y la hegemonía política de la clase obrera, la economía planificada socialista y la organicidad real y concreta entre las políticas económica y social.


La propiedad del pueblo en las empresas y la propiedad cooperativa en la agricultura sientan las bases económicas para mejorar en forma continua el nivel de vida del pueblo en general. A través de la Renta Nacional, las utilidades de las empresas son distribuidas en beneficio de la ciudadanía en pleno. Las inversiones, por ejemplo, no están sujetas al capricho de tal o cual empresa, sino que se aplican planificadamente al desarrollo de la industria, la ciencia y la técnica y de las demás ramas económicas, como también a la generación de más empleo.


La economía socialista planificada ha forjado un sistema eficaz de dirección, planificación y contabilidad que abarca la economía en su totalidad. Sobre la base de programas científicamente argumentados para el desarrollo social, se confecciona planes quinquenales sucesivos de los cuales se desprenden anualmente los planes económicos anuales. Ellos tienen fuerza de ley para el desarrollo económico y contienen las normativas básicas para elevar la producción, promover la ciencia y técnica, las inversiones, la demanda ocupacional, etc. Además se fijan datos importantes para el desarrollo del nivel material y las prestaciones sociales, de la educación y salud, la cultura y el deporte. La planificación de la economía deja dos cosas aseguradas: 1. un desarrollo económico sostenido poco influenciable por intereses mercantiles casuales y efímeros y 2. suficiente flexibilidad como para adecuarse a los cambios imprevistos.


De cara al futuro se presupone que la RDA no ha de conocer ni el estancamiento ni la crisis, sino un crecimiento dinámico y sostenido de la economía. Esa certidumbre se debe en gran parte a la voluntad laboral de los trabajadores, la cual no deja de aumentar gracias a una política económica puesta en función de la política social. La certeza de que el buen trabajo redunda en beneficio personal, de que las altas utilidades económicas benefician al pueblo en forma directa motivan a obreros, técnicos y científicos a buscar nuevas ideas, a desempeñarse con criterio creativo. Las demás garantías radican en el alto nivel tecnológico ya alcanzado en la producción, el rápido desarrollo de la ciencia y la técnica, el empleo eficaz de los recursos intelectuales y materiales disponibles. Revisten importancia para el crecimiento y la estabilidad económicas las sólidas relaciones económicas y tecnocientíficas con la Unión Soviética y los demás países socialistas en el marco del Consejo de Ayuda Mutua Económica, incluyendo la concertación perspectiva de sus planes económicos y un comercio abundante y seguro con dichos países.


Los indicadores económicos estables y en aumento planificado, más el aumento continuo de la Renta Nacional (producto social bruto) traen por consecuencia el afianzamiento de la seguridad social, la mejora persistente del nivel material y cultural de las masas. He ahí la política que el Estado socialista ha proclamado y demostrado en tantas oportunidades.


Renta Nacional (en miles de millones de marcos)

1970

1975

1980

1984

153

177

187

222

Por el pueblo de Tibet y contra el feudalismo lamaísta - por José Antonio Egido

¿Qué era el Tibet antes de la llegada del Socialismo?

El budismo penetró en Tibet en el siglo VII de nuestra era [1]. El principe Strong-tsan-gampo, artífice de la unidad del Tibet, empleó esta religión en su tarea unificadora. Durante mucho el tiempo el budismo fue la religión de la cúpula feudal mientras que el pueblo practicaba ritos chamanistas y de clan (religión bon o bon-po).

A partir del siglo IX el budismo se extendió en el pueblo bajo la forma mahayana. A comienzos del siglo X el partido antibudista apoyado en la vieja aristocracia feudal lanzó persecuciones contra los budistas. Pero los budistas consiguieron asesinar al rey Lang-darma y vencer. En el siglo XI el budismo venció definitivamente bajo la forma de una nueva corriente llamada tantrismo. Durante los siglos XI y XII se construyeron en Tibet numerosos monasterios budistas con multitud de monjes llamados lamas. En 1271 Kublai Khan, fundador de la dinastía mongol de los Yuan (1270-1370), nombró al jefe de la secta budista mas importante ministro de asuntos civiles y religiosos de Tibet.. La dinastía china de los Ming, que reinó de 1368 a 1644, protegió también a la religión budista pero aplicó una política de fragmentación del país que la debilitaba. Surgió una corriente budista reformadora que impuso una severa disciplina monacal y la obligación de llevar ropa y gorros amarillos. Todo el poder se concentró en manos de dos jerarcas supremos: el Panchem-rimpoche y el Dalai-rimpoche (futuro Dalai Lama). Ambos fueron declarados encarnaciones de las deidades budistas mas veneradas.

Nominalmente la máxima autoridad del Tibet eran los emperadores chinos que cobraban impuestos y nombraban funcionarios encargados de cobrarlos pero los jerarcas budistas ejercían mucha influencia local. En 1639-1640 el jan mongol Gushi asesinó al príncipe local y transfirió todo el poder secular al Dalai Lama. Al comienzo de la dinastía manchú China restableció su soberanía sobre el Tibet pero el poder real permaneció en manos del Dalai Lama y, sobre todo, en manos de los lamas supremos que le rodeaban.

En el Tibet se estableció una forma peculiar de régimen feudal en que los grandes señores (monjes y seglares) dominaban una masa de campesinos privados de derechos y el poder político era acaparado por los jerarcas budistas. En lo mas alto de la jerarquía estaba el Panchem-Lama considerado padre espiritual del Dalai Lama que era quien tenia el poder temporal. Una autora china escribió que “sólo 626 personas poseían el 93 % de la tierra y la riqueza nacional y el 70 % de los yakes[2] en Tibet.

Entre ellos estaban los 333 cabezas de monasterios y autoridades religiosas y las 287 autoridades seculares (contando la nobleza y el ejército) y seis ministros del gabinete” [3]. La clase alta la formaban cerca del 2 % de la población y el 3 % eran sus agentes: capataces, administradores de sus fincas y comandantes de sus ejércitos privados. El 80 % eran siervos, el 5 % esclavos y 10 % eran monjes pobres que trabajaban como peones para los abades y rezaban. A pesar de la supuesta regla lamaísta de no violencia estos monjes eran azotados continuamente.

Hoy, el actual Dalai Lama se presenta ante el mundo como un hombre sagrado a quien no le interesan las cosas materiales. La realidad es que fue el principal dueño de siervos del Tibet. Según la ley era dueño de todo el país y de sus habitantes. En la practica su familia disponía de 27 fincas, 36 prados, 6.170 siervos y 102 esclavos domésticos.

Las horribles condiciones de vidas de las masas populares

La vida de los siervos tibetanos antes de 1949 era breve y durísima. Tanto los hombres como las mujeres trabajaban en las tareas mas sacrificadas y en el trabajo forzado llamado ulag durante 16 o 18 horas al día.. Debían entregar a los dueños (quienes no trabajaban) el 70 % de la cosecha. No podían usar los mismos asientos, palabras ni utensilios que los dueños. Los castigaban con latigazos si tocaban alguna cosa del propietario. No podían casarse ni salir de una finca sin permiso del amo. Los siervos y las mujeres eran considerados animales parlantes que no tenían derecho a mirar a la cara a los amos. El experto en Tibet A. Tom Grunfeld relata que una hija de los dueños hacia que sus siervos la alzaban para subir y bajar las escaleras [4]. A los esclavos los golpeaban, no les daban comida y los mataban de trabajo. En la capital Lhasa se compraban y vendían niños.

La palabra mujer, kimen, significaba nacido inferior. Las mujeres tenían que rezar “que yo abandone este cuerpo femenino y renazca como varón”. Los jerarcas religiosos les impedían levantar los ojos mas allá de la rodilla de un hombre. Era común quemar a las mujeres por ser “brujas”, a menudo porque practicaban los rituales de la religión bon.Dar a luz gemelos era prueba de que una mujer había copulado con un espíritu malo y en las zonas rurales era frecuente que quemasen a la madre y a los gemelos recién nacidos. Un hombre adinerado podía tener muchas esposas y un noble con poca tierra tenia que compartir una mujer con sus hermanos.

El pueblo sufría constantemente de frío y hambre. Antes de la liberación no había en Tibet ni electricidad ni carreteras ni hospitales ni casi escuelas. Muchos siervos enfermaban a causa de la desnutrición mientras algunos monasterios atesoraban riquezas y quemaban grandes cantidades de alimentos como ofrendas. La mayoría de los recién nacidos morían antes de cumplir un año. La mortalidad infantil era en 1950 del 43 %. La viruela afectaba a una tercera parte de la población y en 1925 exterminó a 7 mil habitantes de Lhasa. La lepra, la tuberculosis, el bocio, el tétanos, la ceguera, las enfermedades venéreas y las ulceras causaban gran mortalidad. La esperanza de vida en 1950 era de 35 años.

Las supersticiones extendidas por los monjes les hacían oponerse a los antibióticos. Les decían a los siervos que las enfermedades y la muerte se debían a los pecados y que la única manera de prevenir las enfermedades era rezar y pagar dinero a los monjes.

Los feudales mantenían al pueblo en la incultura mas completo para mejor someterlo y lavarle el cerebro. En 1951 el 95 % de la población era analfabeta. El lenguaje escrito solo servia para el culto religioso.

El sistema feudal impedía el desarrollo de las fuerzas productivas. No permitía el uso de arados de hierro, extraer carbón, pescar, cazar, ni hacer innovaciones sanitarias de ningún tipo. No había ni comunicaciones ni comercio ni ninguna industria por elemental que fuera. Mil años atrás cuando se introdujo el budismo se calcula que en Tibet vivían 10 millones de personas pero en 1950 solo quedaban dos o tres millones.

¿Cómo llegó el Socialismo a Tibet?

El Partido Comunista de China (PCC) se planteó un problema en relación al Tibet: el tremendo atraso y la dominación feudal hacia imposible el estallido de una rebelión de los siervos sin ayuda exterior. Pero era necesario intervenir en Tibet antes de que se convirtiese en una plaza fuerte de la contrarrevolución desde la que las clases dominantes derrocadas de China, los feudales locales y el imperialismo pusiesen en peligro la joven Republica Popular de China (RPC). Los feudales lamaístas se habían mostrado complacientes con los colonialistas británicos que entraron en Lhasa en 1904 desde la India y con el intento norteamericano de reconocer un Tibet “independiente” en 1949 con un asiento en la o­nU. La practica confirmaría que al igual que en otros lugares, la clase dominante local se aliaria con las fuerzas imperialistas para combatir al enemigo común, la Revolución socialista triunfante.

Los comunistas sabían que la Revolución no se puede exportar a otro país en las bayonetas de un ejército ocupante y es por eso que actuaron con tacto y prudencia hasta crear las condiciones de un movimiento revolucionario bien arraigado en el seno de las masas populares tibetanas. El Ejército Popular de Liberación (EPL), ejército de campesinos revolucionarios forjado en 20 años de combates y dirigido por el PCC, avanzó hacia las llanuras tibetanas en octubre de 1950. En Chambo derroto fácilmente al ejército enviado por los feudales tibetanos pero allí detuvo su marcha y les mandó un mensaje con una propuesta: Si Tibet se integrase en la República Popular de China (RPC) el gobierno de propietarios de siervos (llamado Kashag) podría seguir gobernando durante un tiempo bajo la dirección del gobierno central popular.

Los comunistas no abolirían las practicas feudales ni tomarían medidas en contra de la religión hasta que el pueblo no apoyase los cambios revolucionarios. El EPL protegería las fronteras para evitar una intervención imperialista. El gobierno feudal acepto la propuesta y firmo el “Acuerdo de 17 puntos” que reconocia la soberania china y se aplicaba en las zonas sometidas al Kashag y no en otras zonas tibetanas donde vivía la mitad de la población [5]. El 26 de octubre de 1951 el EPL entro pacíficamente en Lhasa bajo el mando del general Zhang Guojua.

La conspiración contrarrevolucionaria de los nobles lamaístas

Lógicamente los feudales no acogieron con los brazos abiertos a los comunistas sino que empezaron a conspirar para intentar perpetuar su sistema de dominación. Hicieron lo posible por enemistar a sus siervos con el EPL: difundieron rumores de que los comunistas usaban sangre de niños tibetanos como combustible para sus camiones, les acusaba de “matar perros” por eliminar los perros rabiosos que aterrorizaban a la gente,… Ciertos monasterios se convirtieron en centros de la actividad secreta contrarrevolucionaria y en almacenes de armas que la CIA norteamericana enviaba desde la India. La CIA estableció un centro de entrenamiento de agentes tibetanos en el campo Hale de Montanas Rocosas en Colorado por su gran altitud. También fueron entrenados mercenarios tibetanos en bases yankis de Guam y Okinawa [6]. En total los EE.UU. entrenaron militarmente a 1.700 tibetanos en los años 50 y 60.

El EPL tenia ordenes estrictas de respetar a la población, sus cultura y sus creencias incluso sus temores supersticiosos que no podían ser erradicados rápidamente. Los siervos se sorprendieron cuando fueron contratados por un sueldo para construir un camino que conectase Tibet con las provincias centrales. Varios siervos jóvenes fueron animados para educarse en los Institutos para las Minorías Nacionales en las ciudades del este de China y aprender lectura, escritura y contabilidad. Empezaron a llegar mercancías que mejoraron la vida de la población como té y fósforos, se abrieron los primeros teléfonos, telégrafos, emisoras e imprentas y las primeras escuelas. En 1957 6.000 alumnos acudían a 79 escuelas primarias. Los equipos médicos empezaron a tratar y curar a la gente incluidos a los nobles y las mentalidades empezaron a cambiar.

Los terratenientes feudales vieron en peligro su poder y organizaron las primeras rebeliones armadas en 1956. En las zonas en las que no regia el acuerdo de 17 puntos los comunistas animaban a los siervos a dejar de pagar alquiler a los monasterios y a los nobles, lo que exasperaba a estos. En marzo de 1959 se produjo una rebelión en gran escala apoyada por la CIA que envió sus agentes entrenados y lanzó cargamentos de municiones y subametralladoras desde aviones C-130 de la fuerza aérea norteamericana. Los monjes y sus agentes armados atacaron la guarnición del EPL en Lhasa. Los comunistas respondieron no sólo militarmente sino sobre todo políticamente. Mil estudiantes tibetanos volvieron rápidamente de los Institutos para las Minorías Nacionales para participar en una gran campaña de cambios revolucionarios.

La derrota del feudalismo en Tibet

El gobierno del Kashag que había apoyado la rebelión fue disuelto. En todas las regiones se crearon órganos de poder llamados “Oficinas para reprimir la revuelta”. El nuevo gobierno se llamo “comité preparatorio para la región autónoma de Tibet”. Se abolió el ulag, el trabajo forzado, y la servidumbre. Los esclavos de los nobles fueron liberados. Los conspiradores principales fueron arrestados. La mujer fue liberada de la poligamia y la poliandria. Los siervos dejaron de pagar alquiler a los monasterios y la mitad de los mismos tuvieron que cerrar. Los nómadas de un aislado campamento llamado Pala se levantaron en armas contra los partidarios del Dalai Lama [7]. La periodista británica Sara Flounders escribe que “millones de campesinos pobres se movilizaron a para expulsar a los antiguos terratenientes” [8]. Los antiguos siervos recibieron 20 mil escrituras de tierras y ganado, decoradas con banderas rojas y el retrato del presidente Mao.

Tras la derrota de la rebelión, el Dalai Lama número 14, llamado Tenzin Gyatso, huyó al exilio acompañado por 13 mil personas integrantes de la nobleza y el alto clero lamaísta y muchos de sus esclavos, guardias armados y caravanas de mulas cargadas de riquezas. La CIA lo convirtió en un símbolo de la guerra contra la revolución socialista y el PC. El Dalai Lama instaló en la ciudad india de Dharamsala un “gobierno en el exilio”. A partir de 1964 figura en la lista de los asalariados de la CIA que le asignó una cantidad anual de 180 mil dólares en el cuadro de un programa para derribar los regímenes comunistas. Su “gobierno” recibió anualmente 1,7 millones de dólares. En los años 90 sigue recibiendo dinero de la CIA.

Desde entonces este reaccionario sigue teniendo un gran apoyo del lobby antichino norteamericano, de la industria de Hollywood que produce películas de propaganda a su favor [9], de la Fundación Nacional para la Democracia (pantalla de la CIA) que financia el Fondo Tibet, la radio Voz del Tibet y la campaña internacional por el Tibet. En 1987 fue recibido en la comision de “derechos humanos” del senado norteamericano. En agosto de 1999 el Departamento de estado norteamericano organizó su visita a Nueva York.

Los sectores anticomunistas occidentales, como el juez español Garzón, denuncian públicamente a China por el supuesto “genocidio” cometido en Tibet desde 1959. Este “genocidio” aparece en la propaganda antichina pero nadie ha ofrecido la menor prueba. Tales sectores son los que contribuyen a que le sea concedido en 1989 el premio Nóbel “de la paz” [10] que ya poseen conocidos criminales de guerra como Henry Kissinger, Menahem Beguin y Simón Peres.

Aunque el budismo prohíbe matar y toda forma de violencia, el actual Dalai Lama ha apoyado con entusiasmo la guerra de la OTAN contra Yugoslavia de 1999. En ese año se declaró en Santiago de Chile a favor de no perseguir al criminal Augusto Pinochet.

Está perfectamente ubicado en el campo de los explotadores y enemigos del pueblo. Aunque goza de una aureola de santidad y es considerado un dios, no es mas que un instrumento eficaz de la contrarrevolución y el imperialismo. Para ser aceptado por sus aliados ha reformado algunas de las tradiciones mas horribles y ha adoptado el discurso cínico de los “derechos humanos” que también repiten los asesinos de Israel, los militares fascistas colombianos y otros lacayos de los norteamericanos, pero el sistema político que representa es una dictadura religiosa en la que no existen derechos políticos para las mujeres ni para nadie que cuestione su autoridad. Por ejemplo, la secta tibetana de los Shugden formada por cien mil personas exiliadas en la India que no reconocen dicha autoridad es sistemáticamente marginada y perseguida. Muchos occidentales angustiados y desestabilizados por la sociedad burguesa se sienten ilusamente atraídos por el misticismo lamaísta, lo que redunda en beneficio de los buenos negocios de los tibetanos.

Las autoridades chinas le ofrecen abrir el diálogo a cambio de que él reconozca la pertenencia de Tibet a la RPC.

El Tibet hoy

En 1980 el secretario general del PCC Hu Yaobang visitó Lhasa. En septiembre de 1987 se produjo una insurrección de monjes nacionalistas en Lhasa que asaltaron una comisaría de policía. En 1988 hubo al parecer otros estallidos. En la primavera de 1989, en el contexto de un movimiento contrarrevolucionario en toda China apoyado por el imperialismo, se produjo una nueva rebelión en Lhasa que condujo a arrestos y a la proclamación de la ley marcial. En 1996 y 1997 estallaron bombas en Lhasa. La tragedia que han conocido los pueblos de la ex URSS a los que la contrarrevolución capitalista ha arrebatado todos sus derechos y que han sufrido devastadoras guerras civiles (recordemos las guerras de Chechenia, Daguestán, Moldavia, Georgia, Tayikistán, Nagorno-Karabaj,….) fue evitada por la actuación decidida del PCC apoyada por las masas populares.

La acusación de que la RPC obliga a la población a restringir su crecimiento demográfico es negada por los dos antropólogos norteamericanos que hemos citado en la nota a pie de página 6 y que realizaron investigaciones en Tibet en 1985 y 1988 bajo los auspicios de la National Geographic Society [11]. Las mujeres tibetanas no están limitadas a tener un único hijo, como es el caso para la mayoría del pueblo chino.

Tibet es hoy una Región autónoma del Oeste de la RPC que, como toda la parte occidental del país, conoce un menor desarrollo económico y social en comparación con las provincias de la Costa Este. 15 % de la población es pobre pero solo 3 comarcas de la región pertenecen a las 63 mas pobres de la RPC. Un Fondo para el Alivio de la Pobreza en Tibet desarrolla programas anti-pobreza. El gobierno trata de impulsar el progreso económico de dicha Región. En 1967 funcionaban en todo Tibet 67 fábricas; en 1975 250 empresas producían bienes de consumo básicos: ollas a presión, herramientas, pequeñas plantas eléctricas,… . En 1993 había 41.830 pequeños negocios. En Lhasa funcionan hoy varias fabricas (de cerámica, cemento y cerveza) y numerosos talleres (textiles, de muebles, alfombras…).

Se ha construido la vía férrea mas alta del mundo que termina con el tradicional aislamiento tibetano. De 1999 al 2020 se prevé incrementar la producción eléctrica 3 veces y la industrial 14 veces. Internet permite conectar con el mundo a los habitantes de los valles mas apartados ubicado a 4.500 metros de altura. Los militantes comunistas tibetanos son promocionados [12]. . El 80 % de los cuadros dirigentes son tibetanos. La lengua y cultura tibetana disfruta de protección especial. Se intenta impulsar el turismo como fuente de desarrollo económico.. Los campesinos tibetanos, liberados de la servidumbre feudal, desarrollan en régimen de contrato familiar, las parcelas de terreno donde explotan agricultura y ganadería.

El PCC considera con razón que la religión debe someterse al orden social socialista[13] y no ser un ariete para la contrarrevolución y la guerra civil como ha ocurrido en los antiguos países socialistas de los Balcanes, Polonia, el Caúcaso, Afganistán y el Centro de Asia. Es por eso que la religión lamaísta es autorizada y respetada siempre que no se convierta en un foco organizado de lucha contra el orden socialista que por supuesto está asociado con la pertenencia del Tibet a la RPC.

Las mujeres tibetanas gozan de muchos mas derechos que en la India, en Pakistán, en Nepal y en Afganistán y de muchísimos mas derechos que en el viejo Tibet feudal.

Las masas en su conjunto también gozan de mas derechos: en 1999 había 2.632 médicos, 95 hospitales municipales y 770 clínicas. La mortalidad infantil es en 1998 del 3 %. La esperanza de vida es de 65 años. Hay un trabajador sanitario por cada 200 habitantes. En 1997 se inauguro un hospital moderno en Lhasa. La escolarización de los niños llega al 82 % y se hace en chino y tibetano. Ciudadanos chinos de la nacionalidad mayoritaria se han instalado en las ciudades de Tibet y tibetanos emigran a las zonas mas desarrolladas en búsqueda de un mayor bienestar económico.

He visitado una tienda de objetos de arte y decorativos tibetanos en las calles del centro de Changchun, provincia china de Jilin. Pero el Tibet no está “invadido” por 2 millones de colonos han como dice la propaganda antichina. Según el censo de octubre 1995 Tibet tenía 2.389.000 habitantes de los que sólo el 3,3 % era de origen han[14], menos que en 1990 que era el 3,7 % [15]. En 1949 había un 1 % de han. Según un informe del servicio de investigación del Congreso norteamericano la población han en Tibet era en 1989 del 5 % .

Población tibetana (en millones) en base a los censos realizados por la RPC.
1964 1982 1990 1995
Región Autónoma del Tibet 1.209 1.706 2.096 2.389
Población tibetana total 2.501 3.874 4.593

Fuentes:

[1] Serguei Tokarev, Historia de la religión, Editorial Progreso, Moscú, 1990, p.338.

[2] Animales de montaña que parecen vacas peludas.

[3] Han Suyin, Lhasa, the Open City-A Journey to Tibet, Putnam, 1977.

[4] The Making of Modern Tibet, Zed Books, 1987.

[5] Aun hoy la mitad de la población tibetana no vive en el Tibet sino en las provincias de Ganshu, Sicuani y Qinghai.

[6] Chicago Tribune, “La guerra secreta de la CIA en el Tibet”, 25 enero 1997, Newsweek,“La guerra secreta en el techo del mundo”, 16 agosto 1999 que describe la intervención de la CIA en apoyo a los feudales tibetanos de 1957 a 1965.

[7] Según documentan los antropólogos de la Universidad de Cleveland expertos en Tibet Melvyn C. Goldstein y Cynthia M. Beall en su libro Nomads of Western Tibet,1990.

[8] “La CIA y el Dalai Lama”, www.anti-imperialism.net/lai/

[9] Ya en los años 30 produjo “Horizontes perdidos”. En 1997 Martin Scorses dirigio “Kundun” considerada una burda falsificación. La película “Siete años en el Tibet” se basa en el libro del nazi austriaco convencido Heinrich Harrer, asesor personal del Dalai Lama.

[10] Este premio, lejos de ser neutral, es concedido por una fundación privada apoyada por el gobierno noruego que representa los intereses de ciertas grandes industrias, que obtiene grandes beneficios de la venta de armas y de las inversiones en Bolsa y que expresa los intereses del capitalismo occidental. Léase “La otra cara de los Premios Nóbel”, El País, 21 diciembre 2003.

[11] Dossier elaborado por estos científicos de la revista Asian Survey en 1991.

[12] En 1987 el PCC informó que tenía 40 mil militantes en Tibet.

[13] Véase el informe de Jian Zemin en el XVI Congreso del PCC en el 2003,www.china.org.cn.

[14] Han: nacionalidad ampliamente mayoritaria en China.

[15] Beijing Information, 2 septiembre 1996.

diumenge, 16 de novembre de 2008

SECTOR DE LA CONSTRUCCIÓN: EXPLOTACIÓN Y ALIENACIÓN - por Pablo García

Mucho se habla del sector de la construcción en los últimos años cada vez que surge la discusión acerca de las condiciones laborales en el estado español, no en vano este sector es el que mayor accidentabilidad registra y un mayor retroceso en lo que a conquistas sociales se refiere. Estas circunstancias son prácticamente idénticas tanto en lo que a obra civil se refiere, como en el propio de la construcción, reforma o demolición de edificios.

En primer lugar hay que tener en cuenta que el sector vive un momento de expansión económica, aunque recientemente el fantasma de la recesión se vaya dejando ver sobre todo en la edificación, con lo que la necesidad de obreros especializados mantiene los sueldos en niveles más que aceptables en comparación con la media de otros trabajos; el mercado está lleno de pequeñas empresas que bien sea directamente o mediante la subcontratación buscan abrirse paso dentro de la lucha por el mercado.

Pero esta expansión económica, hecha a base del saqueo de las familias obreras, la expoliación de los recursos públicos, no oculta la sobreexplotación a la que se somete a los obreros de este sector: una y otra vez, salen a la luz (generalmente tras algún accidente mortal) las condiciones laborales existentes para estos trabajos, algunas de ellas dignas de los primeros años de la revolución industrial.

    • Pagos de nóminas en conceptos de incentivos, dietas, pagas extras y vacaciones prorrateadas.
    • Jornadas de trabajo de 12h.
    • Trabajo a turnos sin los descansos pertinentes.
    • Subcontratación encadenada.
    • Desentendimiento de los convenios colectivos.
    • Acoso laboral para obligar a la renuncia al puesto de trabajo.

En el UNIDAD Y LUCHA de septiembre de 2007 el camarada Leopoldo del Prado se preguntaba cuales eran las razones para que los obreros y obreras de un sector como el de la construcción que tan combativo fue a los largo de los años 70 y que tantos derechos conquistó en su momento se vea abocado ahora a la contemplación de cómo esas conquistas son sistemáticamente eliminadas por parte de la burguesía y el sistema superestructural en el que ésta se apoya. No es una pregunta sencilla en unos tiempos en los que la lucha de clases está, en el mejor de los casos, en fase de resistencia en el estado español, y por lo tanto la clase obrera del sector de la construcción, que no es ajena a esta situación no es más ni menos culpable que otros sectores de dicha clase obrera. Sin embargo, si es cierto que este sector productivo tiene ciertas peculiaridades que lo diferencian del resto y que pueden explicar que la presión que ejerce la burguesía no encuentre respuesta organizada de lucha.

En primer lugar está el desarraigo local de los trabajadores, y no solo afecta a aquellos trabajadores foráneos, legales o no, sino a una mayoría de trabajadores de todo el estado que se ven desplazados en diferentes momentos de su vida laboral lejos de sus hogares. Esto no sólo implica el encontrarse largas temporadas fuera de su entorno social conocido y de confianza, sino que además la falta de relaciones sociales fuera de las generadas en el ámbito del trabajo son más escasas, lo que implica que el trabajador siempre estará receptivo a aceptar largas jornadas laborales por un pequeño aumento del salario, ya que es en ese tiempo de trabajo donde encuentra gente con la que relacionarse socialmente, y además eso le permite optimizar su estancia fuera de su localidad ganando más y gastando menos. Esta es una situación que se lleva repitiendo sistemáticamente entre los trabajadores inmigrantes de carácter económico a lo largo de los años, y es hoy un esquema que se repite casi idénticamente para los trabajadores nativos desplazados dentro de su propio país.

Éste primer punto implica también una movilidad continua, tanto geográfica como muchas veces de empresa a empresa, del trabajador. No es necesario decir pues que se produce una escasa vinculación entre los compañeros de trabajo, que hoy son unos y mañana otros diferentes, con lo que el establecimiento de una relación o siquiera la confianza entre ellos va a ser mucho más difícil que en el caso de otras actividades productivas en las que se comparte el tajo durante gran parte de la vida laboral. Así pues, las posibilidades de generar un ámbito de pensamiento colectivo para afrontar una lucha económica se reducen, ya que no existe una relación ni de confianza entre los trabajadores y trabajadoras ni de seguridad de que el día de mañana se compartirán esas conquistas en su ámbito laboral.

Un elemento fundamenta también es la marginación por parte de empresarios y trabajadores del los convenios colectivos: este otrora elemento de fuerza por su carácter conjunto para cada sector laboral. Desde la imposición de los convenios colectivos la burguesía los considera acertadamente una de la mejores armas de los obreros contra su poder, y por tanto llevan años intentando desnaturalizarlos, vaciarlos de contenido y colocar al mayor número posible de obreros fuera del mismo; para ello y durante varios años, el salario base del convenio, es decir, lo que por ley el empresario debe pagarles como mínimo a los obreros lleva años y años quedando estancado, al punto de que en sector de la construcción ronda los 900€, por el contrario otros conceptos de la nómina negociados en el contrato si suben como para mantener en el sector un buen nivel salarial (siempre en comparación con otros sectores de la clase obrera). El problema es que esos otros conceptos son negociados de manera individual entre el empresario y cada trabajador, con lo que éste último pierde la fuerza de presión colectiva que le daba el convenio, ya que cada trabajador así no tiene una relación de salario/puesto de trabajo sino de salario-necesidad empresario. Es la mejor manera encontrada en este campo por el empresario, ya que individualiza la lucha económica del trabajador y reduce su fuerza enormemente, frente a lo que representaba que el convenio colectivo que agrupara el mayor concepto del salario y que por lo tanto unía a los trabajadores en la lucha por su aumento.

No se debe despreciar tampoco en este análisis uno de los trabajos más continuos de la superestructura educativa y mediática sobre el pueblo: la propaganda racista y xenófoba. La realidad laboral en el sector es de manera incontestable de carácter multiétnico, multicultural y multinacional; y años y años de propaganda para la desconfianza en el extranjero, así como el constante enfrentamiento que se genera desde el sistema para enfrentar a los trabajadores de las diferentes nacionalidades existentes en el estado español, y con otras naciones del mundo, van haciendo mella, haciendo que dentro del trabajo se formen divisiones entre la clase obrera por cuestiones que si bien no son ajenas a la lucha de clases, si que son usadas por la burguesía en su propio beneficio.

Otro factor es la división laboral existente en el sector, a pesar de existir proyectos en los que trabajan miles de obreros, es difícil encontrar en los mismos poco más de unas decenas pertenecientes a la misma empresa. Los diferentes modelos de subcontratación, el trabajo en UTE (Unión Temporal de Empresas) que permite contratos por obra, el uso de empresas de un mismo grupo empresarial en la misma obra pero con diferentes derechos y diferentes estructuras es un factor que divide tremendamente al proletariado, ya que no existe una identificación colectiva contra un mismo enemigo, cada grupo de obreros tiene su propio enemigo en sus diferentes empresarios o estructuras empresariales, y aunque el propietario, o grupo de propietarios en lo alto de la pirámide empresarial sean los mismos es imposible para los trabajadores identificarlos así, y por lo tanto cualquier lucha económica se daría contra la empresa concreta para la que trabajan, ya que sus condiciones son diferentes a las de sus compañeros de trabajo de obra que están en otra empresa, aunque estén desarrollando la misma labor.

Por último habría que destacar la connivencia de los aparatos sindicales del estado para con las situaciones aquí reseñadas y otras muchas de menor calibre. Abusos en las jornadas, en el excesivo número de horas extras, en falta de medidas de seguridad… cuestiones que también afectan a la mayoría de los sectores, pero que por las razones que antes se fueron apuntando hacen que la actividad sindical tenga cada vez un menor prestigio entre los trabajadores.

Si bien, después de todo lo escrito arriba, el panorama parece bastante oscuro para los trabajadores, como comunistas que así analizamos la realidad, tal como es, también debemos de prepararnos para cambiar esa realidad en la medida de nuestras posibilidades, y preparar unas condiciones subjetivas que ante un cambio de las objetivas nos permita avanzar en el proceso de toma de conciencia de la clase obrera. Hoy por hoy, en el sector de la construcción, parece que solo una crisis económica que motive la necesidad de desatar luchas de carácter económico y de resistencia por parte de los obreros; dicha crisis, debería de encontrarse con un contexto sindical que haya renunciado a la contención y al vergonzoso proceso de paz social que en la actualidad existe, y para ello los comunistas debemos trabajar bien generando un sindicalismo de clase alternativo a las dos principales centrales, bien trabajando dentro del sindicalismo oficial para subvertir su actual estrategia de conciliación de clases, bien generando otras alternativas desde la base en el momento en el que el nivel de conciencia aumente entre la clase obrera. En realidad nada que no esté aprobado en nuestro 8º Congreso, aunque si se deberían analizar, a la luz de las coyunturas específicas de este sector laboral que antes se señalaban, la necesidad de encontrar otras maneras de organizar el Movimiento Obrero en las empresas de la construcción: quizás un método podría ser introducir en este ámbito de trabajo a cuadros del Partido con la misión específica de agitar y organizar; en realidad nada que no esté ya inventado y que organizadamente ya hacían los bolcheviques del Partido que organizó Lenin en los primeros años del siglo XX. Así que sigamos los pasos de lo ya experimentado y aprendido y construyamos la Revolución.

dissabte, 15 de novembre de 2008

El GPU golpea en la cabeza a los saboteadores contra-revolucionarios


El GPU golpea en la cabeza a los saboteadores contra-revolucionarios

La cuestión agraria en Corea del Norte, la crisis de los 90 - por Juan Nogueira

Antes de analizar cómo afecta la crisis a Corea del Norte, voy a analizar la situación del país antes de la misma. Corea del Norte, en 1945, era el segundo país independiente más pobre del mundo. Por ejemplo, en términos de PIB real por habitante, a cada ciudadano norcoreano le correspondía 13 veces menos producto que a un norteamericano, 8 veces menos que a un británico, 4 veces menos que aun soviético y 2'3 veces menos que a un yugoslavo.


La guerra de Corea (1950 – 1953) provoca un empobrecimiento aún más pronunciado. Sin embargo, a partir de 1953 la RDP de Corea comienza una dinámica de crecimiento económico continuado que no se detiene hasta 1990. Durante este periodo, el crecimiento es espectacular, muy superior al de la media mundial. De esta manera, el PIB real por habitante asciende en 1987 a 2430 dólares, siendo en 1945 de 330. Sin embargo, esto significa también que en 1987 el PIB real por habitante en Corea aún no había alcanzado el nivel de los países europeos más avanzados.

Pero sabiendo los datos de partida, Corea recortó la distancia con el primer mundo a gran velocidad. En 1987, a cada norcoreano le correspondía 3'3 veces menos que a un norteamericano, 2 veces menos que a un británico, 1'6 veces menos que a un soviético y 1'3 veces menos que a un yugoslavo. Como se ve, Corea recortó su subdesarrollo respecto a todos estos países. Su tasa de crecimiento fue muy elevada.

Además, en relación a otros países asiáticos, el desarrollo norcoreano es increíble. Con un punto de partida similar al de China o India, a un ciudadano de Corea del Norte en 1987 le correspondía 4'8 veces más que a un indio y 2'1 veces más que aun chino. Corea se acercaba más a los niveles europeos que a los niveles asiáticos.

En 1989, la producción agrícola norcoreana era 5'3 veces la de 1945, mientras que la producción industrial era 431 veces mayor que en 1945.

Dos años antes, comienza el Tercer Plan Septenal (1987-1993), cuyo objetivo era situar a Corea del Norte a las puertas del nivel del primer mundo. En ese momento, los indicadores económicos son los siguientes (ver anexo):

Los objetivos del Tercer Plan Septenal sufrieron grandes modificaciones debido a la crisis. Dejando de lado los aspectos económicos, Corea del Norte también se destaca por la altísima inversión social.

En 1986 había 27 médicos por cada 10.000 habitantes, superando a países como Estados Unidos (25'7), Gran Bretaña (18'2), Yugoslavia (21'2) y China (13'6). Dentro de los países socialistas, Unión Soviética (43'3), Cuba (30'5) o RDA (31'9) superaban la cifra norcoreana.

La esperanza de vida al nacer era de 74'3 años en 1987, la mayor de todo el bloque socialista después de Cuba (75 años). Muy por detrás se quedan la mayoría de países asiáticos, como la India (58 años).

La Educación también es uno de los mayores logros del socialismo norcoreano. Si en 1945 no había en toda Corea ninguna universidad, para 1989 el número de centros de educación superior era de 266. Además, había 4'923'000 estudiantes repartidos en 4'792 escuelas primarias, 4'738 escuelas secundarias y cerca de 500 escuelas superiores especializadas. También se crearon numerosos centros de educación para adultos. El número de técnicos y especialistas del país sobrepasaba la cifra de 1'350'000.

Pero además, la enseñanza obligatoria es de 11 años ya desde la década de los 70. La calidad de la misma siempre ha sido uno de los aspectos más cuidados. En los 80, a iniciativa de Kim Jong Il, se reformó la metodología educativa para hacerla más dinámica e incorporar medios variados, especialmente informáticos y audiovisuales.

Otro aspecto a destacar ya en los 80 es la protección a la mujer y a la infancia. Todo un sistema de centros y servicios para las familias sirven como sustento material para la igualdad de sexos. Es decir, la ley de igualdad de sexos, proclamada en 1946, tuvo no sólo un efecto legal sino un desarrollo real. Cabe destacar, por ejemplo, que el Estado cubre gratuitamente toda la crianza de los niños, a través de una red de casas cuna (en 1987 eran 27'795) y jardines de la infancia (18'794 el mismo año).

La participación en la vida cultural del país y el deporte de masas (no profesional) ya eran en los 80 notas características de la vida en Corea. De hecho, en el país, la dirección cultural no sólo corresponde al Ministerio de Cultura, sino también a agrupaciones de escritores y artistas.

La agricultura en 1990

En anteriores artículos he analizado los retos de la agricultura norcoreana. Básicamente, la parte norte de Corea es una zona muy poco propicia para la actividad agrícola. Inviernos largos y terrenos montañosos y poco fértiles suponen un reto para la agricultura norcoreana. De hecho, mientras Corea fue un país unido, el sur era quien abastecía la parte norte de Corea de alimentos.

Sin embargo, el reto de Corea del Norte fue aún mayor. No sólo se quiso desarrollar una agricultura moderna sobre una base natural inadecuada. El reto era convertir Corea en un país auto-suficiente en la producción de grano.

Para ello, las inversiones agrícolas fueron masivas: tractores, electrificación, fertilizantes,... Además, se formaron equipos de trabajo y sub-equipos que descentralizan las tareas y hacen que el campesino se beneficie directamente de los frutos de su propio trabajo. Todo ello crea una agricultura intensiva que consigue algunos de los mayores rendimientos por hectárea del mundo.

En 1984, se alcanza el objetivo de producir 10 millones de toneladas de cereales. Sin embargo, el Tercer Plan Septenal (1987-1993) habla de “resolver definitivamente el problema rural”. El objetivo es producir 15 millones de toneladas, de forma que no sólo fuese posible el ya logrado autoabastecimiento, sino crear una poderosa industria dependiente de productos del campo.

Para comprender el alcance del éxito norcoreano, debemos compararlo con otros países de la zona. En 1986, Japón tenía un rango de autoabastecimiento alimenticio del 22%. Corea del Sur, zona tradicionalmente exportadora de alimentos, tenía un autoabastecimiento de cerca del 55%. Corea del Norte, antes dependiente, lograba ahora autoabastecerse en un 99% de los alimentos.

No sólo eso. Corea del Norte era el segundo exportador de arroz a la Unión Soviética.

Si el éxito fue tan rotundo, entonces ¿qué pasó? ¿Cómo pudo Corea del Norte vivir una crisis tan terrible durante los años 90? Es más, países como Mongolia, Alemania del Este o Bulgaria eran dependientes en gran medida de la Unión Soviética. Sin embargo, Corea del Norte se decía autosuficiente. Entonces, ¿cómo pudo sufrir un retroceso de tanta envergadura durante los 90?

A esas preguntas trataré de responder en los siguientes puntos. Ello nos sirve para comprender una crisis que sólo poco a poco Corea empieza a superar. Esclarecer esto nos sirve para superar mitos y para poder rebatir las grandes mentiras de los medios de comunicación occidentales.

Primera Causa: La caída del bloque socialista

Corea del Norte, desde aproximadamente 1956, ha optado por la vía de la autosuficiencia. Esto no quiere decir, en ningún caso, que Corea del Norte sea un estado autárquico ni tampoco que pretenda serlo.

El análisis de la dirección política del país es que la independencia política tiene como base económica la autosuficiencia. Un país dependiente del extranjero en materia económica, difícilmente podrá ejercer su soberanía política.

En este sentido, Corea del Norte ha desarrollado especialmente la industria pesada del país, ya que de la industria pesada dependen la industria ligera y la agricultura mecanizada. Dentro de la industria pesada, el sector clave ha sido el de la maquinaria.

Sin embargo, Corea no logró la autosuficiencia económica absoluta. Es imposible que un país pequeño como Corea pueda tener todas las materias primas necesarias para la industria moderna. En concreto, Corea carece de caucho, carbón de coque y especialmente petróleo.

Además, dentro del mercado socialista, Corea solía exportar fertilizantes derivados del nitrógeno e importaba fertilizantes de potasio y de fósforo.

De forma abrupta, entre 1987 y 1992, cae todo el bloque socialista europeo. Esto supone que, repentinamente, desaparece el petróleo, hidrocarburo necesario para la agricultura mecanizada norcoreana. La agricultura, además, era intensiva, con un uso masivo de fertilizantes químicos. La escasez de fertilizantes fue un problema que también se dio de la noche a la mañana.

Por tanto, las consecuencias de la caída del bloque socialista son, básicamente, la parálisis del transporte y la merma de la agricultura mecanizada. Esto no supondrá una crisis inmediata en Corea, ya que entre 1990 y 1993, el país mantiene los niveles productivos. Pero desde luego, es uno de los grandes factores que juegan en contra de Corea.

Además, aquellos países socialistas que no cayeron, como China, Vietnam o Cuba, pusieron fin al comercio socialista, pasando ahora a exigir los tan necesitados dólares. Corea del Norte carecía de esta divisa.

Es interesante ver también el aspecto político de la caída de los países socialistas y no sólo el aspecto económico.

Kim Il Sung, presidente del país hasta 1994, concluye que aunque existen numerosas dificultades externas, los verdaderos problemas que condujeron a la caída del socialismo son de tipo interno.

La historia del movimiento comunista internacional nos enseña una lección importante: cuando se debilita el partido y se castra su papel dirigente, las masas populares se debilitan en lo orgánico y en lo ideológico. Esto les hace perder el objetivo y la orientación en la lucha y caen en un estado de confusión, con lo que al final se va a pique la revolución.”

La crítica de Kim Il Sung enfatiza la pérdida de sentido revolucionario de la dirección de muchos partidos obreros y comunistas. Sin embargo, de cara a lo interno, la lección más importante que Corea toma de la caída del bloque socialista es que la conciencia ideológica y la unidad son elementos esenciales.

Para ello, a partir de 1992 se refuerza la célula como organización de base. Se pretende evitar el burocratismo y mejorar la conexión entre Partido y masas.

Algo que se debería tener muy en cuenta, especialmente por aquellos sectores comunistas que rechazan la experiencia de la Revolución Coreana, es que en momentos tan súmamente difíciles como los que se daban en los años 90, Corea vivió el relevo generacional de su dirección.

En muchos países, este relevo fue aprovechado por los sectores revisionistas para tomar el poder. Tal es el caso de China, con la destitución de Hua Guofeng a manos de Deng Xiao Ping. Es de entender que desde la burguesía y los medios occidentales, se critique a Kim Jong Il, dado que las mismas condiciones que tenía Corea habían permitido en otros países la destrucción del socialismo. Pero Kim Jong Il, precisamente, hizo lo contrario: defendió las conquistas de la revolución e inició un proyecto que a medio plazo ha significado la permanencia y avance del socialismo en Corea. Esto tiene mucho mérito y eso es lo que provoca el odio acérrimo de Occidente.

El compromiso de Corea con el socialismo científico se refuerza en 1992, cuando el país convocó la Conferencia de Pyongyang, para conseguir la reafirmación de muchos partidos en el marxismo-leninismo. Más de 150 partidos de todo el mundo han firmado este manifiesto. A nivel subjetivo, tiene una gran importancia, ya que en 1992, tras la caída de la Unión Soviética, muchos partidos y proyectos sufrían la confusión y el derrotismo.

Por último, añado una cita de Kim Il Sung:

Dado que nadie ha transitado antes por el camino del socialismo, es probable que se tropiece con sucesos imprevistos y se sufran retrocesos. Debemos mejorar el método de construcción del socialismo y perfeccionarlo en función de la realidad cambiante.

No obstante, sigue vigente la verdad histórica de que la humanidad debe marchar necesariamente por el camino del socialismo.”

Segunda causa: las sanciones económicas

Corea del Norte, en 1990, acumulaba dos tipos de sanciones económicas, que conforman su particular bloqueo. Por un lado, es junto a Cuba el único país en estar sometido a la Ley Norteamericana Contra Estados Hostiles. Por otro lado, desde 1988 fue designado por Estados Unidos como “Estado que respalda el terrorismo”.

Las sanciones por ser un estado “hostil” provienen de la Guerra de Corea, que finalizó en 1953. Desde entonces, Corea del Norte ha tenido sanciones muy rigurosas que prohíben los intercambios económicos con Estados Unidos. Esto incluye sanciones contra las transacciones financieras y monetarias, por no hablar de las inversiones y el comercio.

También sufre la no existencia de garantías legales en el comercio internacional y la falta de controles y regulaciones al uso. Las exportaciones también se prohíben a través de terceros países. Además, cualquier propiedad en suelo americano que pueda beneficiar a la RPD de Corea queda automáticamente bloqueada.

La ley contra estados terroristas se aplicaba en 1990 contra Cuba, Irán, Irak, Corea y Libia. Bajo esta ley antiterrorista, Corea no puede comprar en un país extranjero un producto que contenga piezas norteamericanas.

Pero Estados Unidos no es el único país que mantiene sanciones contra Corea, Japón también aplica sanciones contra el país y, de hecho, no reconoce ni siquiera su existencia. Además, Japón hostiga a la organización de coreanos residentes en Japón, la Chongryon, que mantiene estrechas relaciones con Pyongyang. De esta manera, los coreanos de ultramar no pueden enviar dinero por cauces legales a sus familias en Corea.

En 1994, Estados Unidos y Corea del Norte firmaron el Acuerdo Marco, tras la primera disputa nuclear. El acuerdo recogía una claúsula que decía así: “en el plazo de tres meses tras la firma de este documento, ambos países reducirán las barreras al comercio y la inversión, incluyendo las restricciones en servicios de telecomunicaciones y las transacciones financieras”.

Sin embargo, Estados Unidos incumplió sistemáticamente el acuerdo, ya que cuando lo firmó únicamente esperaba ganar tiempo hasta que Corea del Norte colapsara. En 1996, Estados Unidos abrió una pequeña rendija dentro del bloqueo. En concreto, a productos que pudieran considerarse de uso “humanitario”: alimentos, medicinas,...

Pero pronto Estados Unidos comenzó a usar con fines políticos el bloqueo, ofreciendo levantarlo a cambio de concesiones políticas por parte de Pyongyang. Kim Jong Il, al respecto, dijo que lo fundamental era mantener los principios socialistas y que en los principios no había concesiones. Para él, los principios socialistas fundamentales son lo siguiente:

“El liderazgo correcto que el partido de la clase obrera realiza para satisfacer los intereses de las masas populares y sus demandas de independencia; así como la propiedad socialista de los medios de producción, que debe ser protegida a toda costa, y la actitud anti-imperialista.”

De esta forma, la confrontación con Estados Unidos se hizo inevitable y estos impusieron nuevas sanciones para tratar de contribuir a la caída del socialismo en Corea.

Tercera causa: la interdependencia de la economía norcoreana

Para cualquier persona que haya leído los dos artículos anteriores, le resultará familiar la afirmación de que Corea del Norte tiene una economía totalmente auto-dependiente.

La agricultura, que necesariamente en Corea es de tipo intensivo, depende de gigantescas inversiones de capital: maquinaria, electricidad, fertilizantes, combustible,... De esta manera, la agricultura es tremendamente dependiente de la industria del país, que de forma constante tiene que suministrar productos.

Además, la economía norcoreana se basa en un modelo productivista: es decir, se trata de aprovechar al máximo los recursos existentes. Para ello, se necesita máximo esfuerzo y ahorro. Para lograrlo, tienen gran importancia los incentivos políticos y morales, pero también los materiales.

Si la agricultura no suministra suficientes alimentos y productos para la industria ligera, los obreros fabriles no tendrán incentivos materiales. Y si pierden sus incentivos, una menor producción significará menor aporte al campo. De esta manera, en Corea industria y agricultura forman un círculo vicioso.

Algunos analistas burguesas tratan de afirmar que la crisis de los 90 es una muestra de que el sistema norcoreano no funciona. Para ellos, una economía autodependiente como la norcoreana, está abocada a crisis que una vez que empiezan no tienen fin.

Sin embargo, entre 1953 y 1990, en Corea del Norte no se dio ninguna crisis y el crecimiento fue continuo. El modelo autosuficiente falló no por autosuficiente sino allá donde no había autosuficiencia: en el petróleo.

La única responsabilidad que podría achacársele al gobierno norcoreano es no haber tenido en cuenta un “plan b” alternativo al petróleo soviético. Pero la crisis del socialismo en Europa del Este no sólo sorprendió a Corea del Norte: en realidad nadie predijo que todo fuese a desaparecer tan rápido.

El problema no es que Corea tenga una economía interdependiente, sino que no tenía capacidad de participar en el comercio internacional. La razón era bien simple: no tenía divisas (moneda extranjera) y además tenía sanciones.

Desde principios de los 90, Corea ha buscado vías para participar en el comercio internacional, de forma que las importaciones de petróleo se hagan de forma natural. Sin embargo, no poder hacer depósitos en bancos extranjeros, así como otras sanciones, dificultan mucho la tarea.

Cuarta Causa: Los desastres naturales

Corea está situado en una zona climática bastante agresiva. Son frecuentes las inundaciones, los vientos huracanados, grandes tormentas,...

Durante toda la construcción socialista, en Corea se han registrado catástrofes naturales. Sin embargo, las de los años 90 fueron bastante diferentes en carácter.

Por un lado, las catástrofes se unieron a los ya conocidos problemas de la carencia generalizada de productos debido a la caída del bloque socialista, a las sanciones económicas y al efecto de “círculo vicioso” propio de una economía autodependiente.

Además, la fuerza de estas catástrofes no tiene precedente. Quizás el único precedente con alguna similitud son los desastres ocurridos en Corea del Sur en 1986. En ese caso, Corea del Norte se solidarizó con las víctimas, haciendo llegar 50.000 soks de arroz, 100.000 toneladas de cemento, 500.000 metros de tejidos y gran cantidad de medicamentos. Todo ello se hizo de forma desinteresada y sin esperar nada a cambio. Esto contrasta mucho con la “ayuda solidaria” de los países occidentales durante los 90, siempre condicionada a concesiones políticas.

En fin, por si no fuera poca la fuerza en sí de las catástrofes, peor fue el hecho de que éstas se dieran durante tres años consecutivos, haciendo que los daños fuesen acumulativos.

Aunque el primer año de grandes catástrofes es 1995, un año antes el país ya había sufrido daños por grandes tormentas eléctricas.

En 1995 hubo grandes inundaciones, que causaron pérdidas por valor de 15'000 millones de dólares, la pérdida de 21'000 hectáreas de bosques y 359'000 hectáreas de granjas. 5'2 millones de personas sufrieron directamente la catástrofe, con pérdidas de viviendas, heridos e incluso registrándose muertes. Se destruyeron 48'174 casas y se perdieron 1'91 millones de toneladas de grano y 482'406 cabezas de ganado.

En 1996 hubo de nuevo inundaciones, con pérdidas de 1'732 millones de dólares en 8 provincias. Hubo 3'27 millones de víctimas, daños en 8'626 edificios residenciales y en 288'925 hectáreas de granjas, provocando la muerte de 26'921 cabezas de ganado.

En 1997 hubo una sequía con altas temperaturas que afectó a 4 provincias, dañando 470'000 hectáreas de cultivos. Ese mismo año, un maremoto inundó las costas de 4 provincias, afectando a 2'8 millones de personas y reduciendo en 700'000 toneladas la cosecha de arroz y en 1'5 millones de toneladas la de maíz.

La crisis de los 90

La caída del bloque socialista, las sanciones económicas y el modelo interdependiente norcoreano fueron el contexto en el que se dieron las catástrofes naturales. Sin ese contexto, las catástrofes quizás hubieran tenido un efecto menos duradero sobre la economía norcoreana.

Entre 1993 y 1997, Corea del Norte redujo su PIB en un 50%, según un informe que envió el gobierno a las Naciones Unidas. No hay cifras oficiales del número exacto de muertos, aunque los norcoreanos suelen decir que no tienen nada que ver con las abultadísimas cifras publicadas en Occidente.

El país entró en lo que en Corea denominan la “Marcha ardua”, equivalente al “Periodo Especial” cubano. En 1998, primer año sin desastres naturales, se estabiliza la economía y comienza un tímido crecimiento que se irá acelerando poco a poco hasta llegar a la situación actual.

El Consejo de Relaciones Exteriores de Estados Unidos emitió un informe en el que reconoció que Corea del Norte era el único país en la historia capaz de resistir a 8 años de déficit económico sin revueltas sociales.

La Marcha Ardua fue para la Revolución Coreana una situación totalmente nueva: la Revolución ante la recesión económica.

Las medidas para lograr la supervivencia y avance del socialismo en Corea han sido 4:

a)Búsqueda a toda costa del fin del bloqueo económico internacional y mayor participación en el comercio internacional.

b)Plan económico a medio / largo plazo para la auto-suficiencia energética, minimizando la economía dependiente del petróleo.

c)Retoques en el modelo agrario.

d)Continuismo en la estrategia general de desarrollo socialista, pero enfocando más la economía hacia la exportación.

Primera solución: Las Relaciones Internacionales

Corea del Norte, tradicionalmente, ha sido un país relativamente aislado. Nunca ha dejado de trabajar las relaciones socialistas y las relaciones con los países no alineados. Pero en líneas generales, Corea ha estado volcada sobre sí misma.

Sin embargo, en los 70 Corea pareció intentar una apertura económica basada en la importación de tecnología occidental que fracasó, al no poder devolver los créditos recibidos. Esto se debió a la fluctuación de precios de materias primas, principal exportación a Occidente de Corea.

En los 80, Corea aprueba una ley de empresas mixtas. Pero es verdaderamente a partir de los 90 que el país se ve obligado a hacer esfuerzos por mejorar sus relaciones exteriores. En 1991, Corea del Norte y Corea del Sur firman el Acuerdo de Reconciliación, no Agresión y colaboración, lo que supone el comienzo de los intercambios económicos entre ambos Estados.

Pero el principal escollo para que Corea del Norte pueda acceder a los mercados internacionales es el bloqueo económico. Esto es visto como una prioridad dentro de la dirección política norcoreana y es por ello que el país lanza el reto nuclear a Estados Unidos. Las armas nucleares no son sólo una medida de autodefensa ante las constantes amenazas, son también una moneda de cambio.

La crisis nuclear se da primero en 1993, año en el que Estados Unidos y Corea del Norte están al borde de la guerra. Kim Jong Il, entonces, llegó a decretar por primera vez desde 1953 el Estado de pre-guerra, habiendo una respuesta inmediata de cerca de medio millón de jóvenes que solicitaron el alistamiento.

El acuerdo marco de 1994 garantiza a Corea la reducción de las sanciones y el suministro de petróleo, auténticos objetivos del país. Estados Unidos nunca llegó a levantar el bloqueo. Además, tras la llegada de George Bush a la presidencia, se interrumpe el envío de combustible, con lo que Corea rompe el acuerdo. La crisis de 2002 es una repetición casi milimétrica de la de 1993, con los mismos objetivos por parte de Corea. Los acuerdos en las conversaciones a seis bandas van en la línea del levantamiento de las sanciones y el suministro de petróleo.

Por otro lado, los acuerdos con Corea del Sur han resultado en la apertura de una zona de explotación mixta en las proximidades de Kaesong, a partir de 2001. Es interesante estudiar cómo la RPD de Corea conjuga la salvaguarda del socialismo con la importación de tecnología punta occidental.

Segunda Solución: Grandes obras en el sector energético

Si la primera solución tiene que ver con el sector externo de la Economía es, básicamente, porque Corea no puede conseguir petróleo sino es a través del comercio.

Sin embargo, para el resto de la producción energética, el país asiático siguió confianza en la auto-suficiencia. Por eso, en los años 90 comienza un ambicioso programa por etapas en el sector de la energía.

En 1996 se concluye la primera fase de la monumental presa de Anbyon, en la provincia de Kangwon. Las obras comprenden un túnel subterráneo de 40 km de longitud, con una caída de 300 metros al mar. Con una producción de 800.000 kw, la presa de Anbyon se convirtió en la más grande de toda Corea. Fue construida por soldados del Ejército Popular y es modelo del resto de obras posteriores en el sector hidraúlico como la de Wolbison.

El plan también incluye canales de irrigación. Sólo entre 1989 y 1990, 800 km de canales fueron construidos en las provincias occidentales, auténticos graneros del país.

Aunque las obras hidraúlicas son las más llamativas, las centrales térmicas del país, dependientes del carbón autóctono, también fueron ampliadas.

Tercera Solución: los retoques en el sistema agrario

La crisis de los años 90 trajo una serie de re-ajustes en la agricultura que, sin embargo, mantienen las líneas maestras trazadas durante los 40 años previos de revolución. Es decir, ni la propiedad colectivizada, ni la búsqueda de la auto-suficiencia, ni el modelo agrario basado en una explotación de alto rendimiento se ponen en cuestión.

De hecho, por el contrario, en 1994 comienza un proceso de mayor colectivización, cuando las cooperativas de Sukchon y Mangyondae se fusionan formando una granja estatal (similar al sovjoz soviético).

Sin embargo, la crisis se deja notar en el campo, con niveles muy restringidos de fertilizantes químicos. Además, la dirección norcoreana toma conciencia de que el uso indiscriminado de fertilizantes durante años había provocado la erosión de tierras, lo que aumenta el efecto de las riadas e inundaciones.

Para hacer frente a ello, se pone en marcha un plan a medio plazo. En él, se mantienen aspectos típicos de la anterior Revolución Verde, como la selección de semillas y de especies de rápido crecimiento. Pero al mismo tiempo, se limita al máximo el uso de fertilizantes químicos.

6 años de investigaciones desarrollan un compuesto de fertilizante orgánico a base de 80 bacterias. Esto se combina con un método de transplante del arroz nuevo, que permite dos cosechas anuales. Si en 1997 en los alrededores de Pyongyang se plantaban 140.000 hectáreas con este método, en 1998 la cifra ascendía a 300.000 hectáreas.

En cualquier caso, durante los años 90, el gigantesco Complejo de Fertilizantes de Hungnam se amplía, para acentuar la auto-suficiencia en la medida de lo posible. Y es que en Corea del Norte, la solución a la crisis trató de enfocarse por la vía del Juche.

Así, también se descentraliza la toma de decisiones en cuanto a qué se planta en cada granja.

Por último, en las provincias norteñas, se introduce de forma masiva el cultivo de la patata.

Con todo, la agricultura sigue siendo la gran asignatura pendiente entre los retos a los que se enfrenta el proceso revolucionario en Corea, tras la crisis de 1990. Kim Jong Il dijo al respecto que “no sirve de nada decirle a alguien con el estómago vacío, que el socialismo es bueno.”

Conclusión

En 1990, Corea del Norte entra en una situación nueva: por primera vez en su historia, la economía deja de crecer. La respuesta fue inmediata: se ajusta el ritmo de crecimiento económico dentro del plan septenal, se abre una nueva etapa dentro de las relaciones internacionales y se hace un llamamiento a todas las instituciones económicas del país a economizar al tiempo que se maximiza la producción.

En 1993, finalizado el Plan Septenal (1987 – 1993), se abre un periodo de tres años de re-ajuste. La economía, sobre la base de la gran industria pesada existente, se re-enfoca hacia la exportación, primando la industria ligera y la agricultura.

Lamentablemente, entre 1995 y 1997 se suceden tres años de catástrofes naturales, al tiempo que muere el dirigente histórico de la Revolución: Kim Il Sung (1994).

Esto hace que al plan de re-ajuste se le sume la emergencia de afrontar el desabastecimiento de alimentos, piezas de repuesto y combustible.

La situación económica se convierte en la máxima prioridad del país, una situación que los norcoreanos llaman “Marcha ardua”.

En 1998, la economía vuelve a crecer. La dirección norcoreana, como ya hiciera en los 50, apuesta por la movilización masiva, por un nuevo Movimiento Chollima. Kim Jong Il, de la misma manera que hiciera Kim Il Sung, visita el 23 de marzo de 1998 el Complejo de Acero de Songjin.

Equiposde propaganda, repartidos por todo el país, comienzan a reunirse con trabajadores y campesinos y a desarrollar todo tipo de actividades de motivación e intensificación de la producción (obras de teatro, canciones, poesías,…).

Las calles se adornan con consignas como “Efectuemos un nuevo movimiento Chollima en la construcción socialista bajo la antorcha de Songgang” (Songgang es el Complejo de Acero de Songjin), “Hagamos brillar el 50 Aniversario de la República”, “Vivamos a nuestra manera”, “Vivamos no sólo para hoy, sino también para mañana”, “Veamos quién ríe el último, la Victoria es nuestra”, “Adelante en la Marcha Ardua hacia la Victoria Final”.

Durante las dos primeras semanas de abril, la producción industrial creció un 9% en comparación al mismo periodo del año anterior y un 6% en relación al mes anterior.

Por último, Corea del Norte, no sólo mira a aspectos económicos, sino que sitúa en la ideología el verdadero origen de la crisis del bloque socialista. Por ello, a partir de 1990 se enfatiza el esfuerzo por lograr la unidad y el desarrollo de la conciencia socialista.

Durante estos años, se desarrollan conferencias de instructores políticos, de comandantes y de cuadros.

También se refuerza la participación de Corea en las relaciones internacionales socialistas, con la convocatoria de la Declaración de Pyongyang o el envío de 500 delegados al Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes celebrado en Cuba.

Con ente artículo se cierra la serie sobre la agricultura norcoreana. Los anteriores se pueden encontrar