dimarts, 10 de març de 2009

CUBA: Socialista en el siglo XX y en el XXI

No es la primera vez que el señor Martín Medem carga contra la Revolución Cubana, y seguramente tampoco será la última. Sin embargo, la munición argumental empleada se ha sofisticado y ya no se duda en recurrir al insulto y en deslizarse sin tapujos por pendientes que, a mi modesto entender, consciente o inconscientemente, le hacen el juego a la contrarrevolución y al imperialismo.

Valga como ejemplo su último artículo, publicado por KAOS EN LA RED el 10 de marzo, en el que se esbozan las líneas maestras de la nueva ofensiva ideológica que, por parte de diferentes corrientes político - ideológicas, se está llevando a cabo en los últimos tiempos.

Estas son las principales líneas maestras de esa agresión:

1ª.- Tratan de buscar contradicciones entre la Revolución Socialista cubana y los procesos emergentes en América Latina, especialmente el venezolano.

Se trata de presentar para ello un modelo frente a otro y en contradicción antagónica. Así, el tantas veces citado y tan poco definido “Socialismo del S. XXI” se contrapone a un Socialismo “de viejo cuño” que sería el existente en Cuba.

Existen diferentes grados a la hora de presentar a los lectores esta contradicción. Desde quienes plantean que la Revolución Cubana debe evolucionar de la realidad existente a día de hoy hacia el difuso “Socialismo del S. XXI”, hasta quienes directamente, como Medem, niegan el Socialismo en Cuba y denominan a la formación socio – económica cubana stalinismo, capitalismo de estado, etc.

Esta posición trata de sentar contradicciones en el campo obrero, campesino y popular, en la base revolucionaria cubana y en el apoyo internacional a la Revolución. Y repito que de forma conciente o inconsciente, según los casos.

Para ello llaman SOCIALISMO a lo que no lo es. ¿Existe socialismo en la República Bolivariana de Venezuela? Creemos que aún no, pero esperamos que ese pueblo hermano transite por esa senda. En Venezuela se da un proceso revolucionario de corte antiimperialista y de liberación nacional. Pero de ahí a construir el socialismo hay todavía un paso. ¿Se han socializado los medios fundamentales de producción? ¿Qué naturaleza de clase tiene el Estado? ¿Sobre que base y que intereses de clase se erige la superestructura? ¿Qué clase o clases sociales emergentes en alianza han tomado el poder?

Puestos a utilizar la categoría de socialismo de cualquier forma también podría afirmarse, con las mismas, que en España existe Socialismo porque gobierna un partido autodenominado socialista. Una de dos, o realmente no se tiene ni idea de lo que se está escribiendo o se está buscando conscientemente alcanzar un propósito: presentar lo “nuevo” frente a lo “viejo”, o más bien lo aparentemente nuevo frente a lo aparentemente viejo. Y se parte de la presunción de que lo “nuevo” será mejor acogido.

Quien avanza en esta línea suele cometer el error de minusvalorar tanto los conocimientos acumulados como la experiencia práctica del pueblo combatiente, revolucionario, y de sus aliados internacionales. Y eso sólo tiene una explicación: se piensa desde el individualismo pequeñoburgués (con perdón), desde el más profundo idealismo, que hace abstracción de los intereses clasistas en juego, de la correlación de fuerzas y de la estrategia imperialista.

En Cuba, avanzar hacia lo que Medem y otros entienden por “Socialismo del S. XXI” no significa una evolución, se trataría de una grave involución de la que pagaría las consecuencias el pueblo cubano y todo el movimiento comunista y revolucionario internacional.

2ª.- Tratan de confundir, o se confunden, al emplear DEMOCRACIA y SOCIALISMO como sinónimos.

Tanto la última “aportación” de Medem, como su artículo de 25 de octubre de 2.008 titulado “En Cuba no se puede democratizar lo que se acabó”, están trufados de esta “confusión”.

Es suficientemente conocida la aversión de Medem por Stalin, tampoco sabemos cuánto ha leído o estudiado sobre el dirigente soviético, más allá de los juicios propagados por todos los medios, conocidos y desconocidos, por el imperialismo. Pero, al menos el que escribe, suponía que Medem contaba con algunos conocimientos generales de la teoría marxista. Ni siquiera hay que llegar a las aportaciones leninistas para comprender que allá donde existe democracia y libertad para los explotadores no pueden existir para los explotados.

La democracia se entiende así, nuevamente, al modo burgués, idealista, al margen de las contradicciones de clase, al margen del momento histórico, al margen de las amenazas imperialistas. En síntesis: se piensa al margen de la realidad material y de las contradicciones que ella operan.

Esta posición ideológica tiene mucho que ver, también en este extremo, con la contraposición entre lo aparentemente nuevo y lo aparentemente viejo. El “Socialismo del S. XXI”, basado en la “democracia participativa”, se contrapone al “Socialismo del S. XX”, basado en la “dictadura proletaria”. Nuevamente Cuba es lo viejo que se niega a adoptar lo nuevo. ¡Qué despropósito! ¿Verdad? Esta es la postura de quienes levantan una inexistente muralla china entre los siglos XX y XXI.

Su línea de pensamiento, profundamente reformista, fue defendida a lo largo de la historia por todas las corrientes de la izquierda que finalmente terminaron integrándose en el sistema capitalista. ¿Recuerda Medem el “socialismo democrático” y el “socialismo en libertad” de Santiago Carrillo? Le recomiendo, con toda la modestia, releer a la luz de sus escritos actuales “Eurocomunismo y Estado”.

3ª.- Tratan de enfrentar a la vanguardia con el pueblo trabajador, a los dirigentes con las bases y a los dirigentes “viejos” con los “nuevos” dirigentes.

Sentimos informar al señor Medem, si es que en este punto está desinformado, de que por mucho que persista tampoco es este punto adopta una posición novedosa.

En el caso de Cuba esta línea de agresión ideológica no es nueva, fue empleada por la contrarrevolución y el imperialismo desde los primeros días de la Sierra Maestra. Y obviamente también persigue un claro propósito: abrir grietas en la vanguardia y dividir al pueblo combatiente en su defensa de la Revolución Socialista.

Los ejemplos que confirman la continuidad histórica de esta línea ideológica son tantos y tan variados que creo sinceramente que sobra su enumeración en aras de la brevedad. Sí merece la pena destacar que tanto Medem como otros han aprovechado los recientes cambios en el Gobierno Cubano, de la forma más oportunista, para lanzar con fuerzas renovadas este tipo de argumentaciones y algún que otro insulto.

Tratan de presentar a los “nuevos dirigentes” frente a la dirección histórica de la Revolución, principalmente frente a Fidel y Raúl. Pero en ningún momento se analiza cuáles son las “nuevas ideas” sustentadas por los “nuevos dirigentes” que se opondrían a ideas “viejas” de “viejos” dirigentes. Y mucho menos la relación de esas ideas con intereses de clase concretos. Más bien creemos que tratan de sustituir la ideología de la Revolución Cubana por su propia ideología, sin que se sepa muy bien en que revolución victoriosa han ganado ellos sus medallas.

La historia nos ha enseñado que la lucha de clases, y su expresión en el plano ideológico, persisten en el seno de las sociedades que construyen el socialismo y en las filas de las organizaciones de vanguardia, llámense comunistas o no. Lo importante es analizar del lado de la trinchera en que se coloca cada cual, sabiendo como sabemos que los procesos revolucionarios son reversibles y que la contrarrevolución trabaja con ese propósito.

Medem dice querer a Cuba y defender su derecho a la autodeterminación. Nosotros le decimos que para eso ha elegido el camino equivocado, pues para eso se deber defender el SOCIALISMO, única vía posible para alcanzar, como se ha hecho en Cuba, la segunda independencia.

No sé que será lo próximo que leamos sobre estos asuntos. Quizás que el bloqueo es una invención de la dirigencia, que los “hermanos Castro” nuevamente llegan a la lista FORBES, que nos olvidamos del sufrimiento del pueblo cubano…

No importa. Quienes así analizan las cosas están condenados a silbar lo que los imperialistas cantan en cada momento. Puede, ¡incluso!, que se nos acuse de dogmáticos al servicio del “stalinista” Fidel. Tampoco importa, recibimos con orgullo la acusación y traemos a combatir junto a nosotros y hacemos nuestras las modestas palabras de compromiso que Antonio Gades pronunció, al recibir la Orden José Martí, dirigiéndose al entonces presidente Fidel Castro y al entonces vicepresidente Raúl Castro:

“Recibo esta condecoración con el orgullo de compartirla con tantos miles de gentes que día a día, anónimamente, defienden a la Revolución Cubana (…) nunca me sentí un artista, sino un simple miliciano vestido de verde olivo, con un fusil en la mano para donde, como y cuando sea, siempre estar a sus órdenes”.

En Oviedo, a 10 de marzo de 2.009.

Raúl Martínez Turrero. Abogado. Miembro del Comité Central del PCPE y militante de la solidaridad con Cuba.

dijous, 26 de febrer de 2009

El arte y la revolución en Ródchenko - por Higinio Polo

Aleksandr Mijáilovich Ródchenko escribió en un momento de su vida: “Nuestro deber es experimentar”. La frase iluminaba una de las paredes de la Pedrera , de Barcelona, donde se inauguró la magnífica exposición sobre su trayectoria, que da fe de que Ródchenko es uno de los artistas más interesantes de la vanguardia rusa, uno de los más innovadores e imaginativos, y cuya aportación es, sin duda, una de las más relevantes del siglo XX.

Ródchenko había nacido en la capital de la Rusia zarista, en 1891, e inició su actividad artística en el momento en que las corrientes espiritualistas del arte ruso se concretaban en las propuestas de Kandinski y Malévich, y, al mismo tiempo, crecían las ideas sobre un arte sin-objeto de la mano de artistas como Olga Rozanova, Liubov Popova y Alexandra Ékster (las tres, no por causalidad, son mujeres), y se configura la propuesta racionalista de Tatlin.

Ródchenko se ve envuelto en la frenética actividad de los partidarios del suprematismo, en esos años inquietos previos a la revolución que se convertirán, poco después, en tiempos convulsos con la agresión capitalista a los sóviets y con el inicio de la guerra civil. Los artistas se implican en la revolución, y mujeres como Liubov Popova y Alexandra Ékster, y la que sería la compañera de Ródchenko, Varvara Fiódorovna Stepánova, se convierten en defensoras del socialismo y en símbolos del nuevo papel de la mujer.

Se había formado en la Escuela de Bellas Artes de Kazan, en los años previos al estallido de la gran guerra . Ródchenko trabajó, primero, con las maneras del movimiento fauvista; después, pasó a identificarse con el cubofuturismo, y todavía daría una nueva vuelta de tuerca aplicando a ese cubofuturismo una indagación artística de la que había desaparecido el objeto, creando unos peculiares dibujos a tinta donde combina la línea recta con círculos superpuestos. De hecho, se dio a conocer en la exposición que organizó Tatlin en un almacén moscovita en 1916 (la célebre muestra colectiva Magazín ) en la que expuso esos papeles con líneas que se cruzaban y que despojaban, con su esquematismo, sus inclinaciones anteriores hacia la exageración impresionista y el abuso compositivo en sus años de formación. Ahí está ya el germen de su idea posterior de utilizar la línea como uno de los ejes centrales de su aportación artística, pero en clara oposición a las propuestas de Kandinski, quien postulaba una línea curva, que codificará (tras su marcha de Rusia en 1922, debida en gran parte a sus diferencias con Tatlin y Ródchenko) en su libro Punto y línea sobre el plano , escrito durante su estancia en la Bauhaus de Weimar. En ese libro, Kandinski inicia su exposición sobre la línea proclamando que “la línea geométrica es un ente invisible”, algo que Ródchenko estaba muy lejos de compartir.

La historia estaba a punto de desbocarse, porque apenas un año después de esa exposición organizada por Tatlin en la calle Petrovka, el zar de Rusia es forzado a abdicar en la revolución de febrero, y, unos meses después, el mundo asiste con asombro y esperanza a la primera revolución obrera triunfante: será en su seno donde Ródchenko desarrollará todas sus ideas, sus novedosas propuestas, y proclamará su intención de elaborar un arte al servicio de la construcción del futuro. Ródchenko milita, en ese verano prodigioso de 1917, en el sindicato de artistas, Profsoiuz , donde trabaja junto a Meyerhold y Maiakovski, y colabora en Moscú en la construcción del Café Pittoresque de la calle Kuznetski Most, junto con Tatlin, en esas semanas en que Lenin y Trotski están preparando el asalto a los cielos en Petrogrado: el triunfo de la revolución traza así una línea divisoria para intelectuales y artistas, que deja a un lado a los partidarios de las viejas ideas de la academia y del realismo y, también, a los seguidores de un cierto fauvismo incapaces de interpretar las nuevas necesidades, frente a los postulantes de un arte nuevo, donde el cubofuturismo, el suprematismo y la abstracción ganan terreno. Ahí estaba Ródchenko (y, con él, desde diferentes perspectivas artísticas, los más relevantes creadores de la vanguardia rusa), impulsor de un arte para la revolución, que se concretará en deslumbrantes ideas para fusionar las necesidades populares con el arte que quería construir el futuro.
El constructivismo —o productivismo, como también se le denominó— tenía evidentes raíces en las fábricas, en la industria que había forjado a los destacamentos obreros que, en ese momento, asumían un nuevo protagonismo histórico; y el trabajo de sus iniciadores —Ródchenko, pero también su compañera Varvara Stepánova, Alekxei Gan (cuyo pequeño folleto, Konstruktivizm , publicado en 1922, tanta importancia tendría), los hermanos Vladimir y Georgii Stenberg , Karl Ioganson y Konstantin Medunetski— supuso la codificación de un lenguaje y una actitud que, bebiendo del Tatlin de la maqueta para el Monumento a la Tercera Internacional , intentaba una nueva síntesis artística en la que ya no tenía sentido el viejo pintor de caballete, el artista dependiente del favor o del encargo de la declinante burguesía, y que, además, utilizaba materiales bastos , industriales, hierros y maderas que abrían un nuevo espacio y unificaban pintura y escultura, arquitectura y diseño, creando una nueva belleza que no estaba reñida con las fábricas ni con el trabajo obrero, que huía del arte ornamental, mercenario, con el objetivo, además, de participar en la construcción del futuro, en la edificación del sistema socialista soviético. No en vano, Ródchenko había escrito “El arte que no haya entrado en la vida, será numerado y enviado al museo arqueológico de antigüedades”, remachando que repudiaba “el arte como pedazo brillante puesto en la vida inepta del hombre de propiedades”.

En la muestra estaba el óleo sobre madera, Construcción , de 1917, que parece una parábola sobre la nueva Rusia, aquel país convulso y revolucionario que iniciaba una atrevida aventura para cambiar el mundo. También, el conocido Autorretrato , de 1920, donde vemos un rostro de mirada inquisitiva, con el cráneo rasurado, y con un círculo negro sobre los ojos, horadando la frente. Cinco años antes, en 1915, había hecho otro autorretrato, representándose en escorzo, con chaqueta y corbata, de forma convencional; éste, estaba pintado sobre tela; aquél, sobre madera laminada. La diferencia era notable. En esos cinco años habían pasado muchas cosas, que Ródchenko documenta en su trabajo artístico y también en textos que publica en la efervescente prensa revolucionaria.

En mayo de 1918, escribe en Anarkhia : “Destruid, sed creadores, no tengáis miedo de perder lo que sea, porque el espíritu destructor es un espíritu constructor y vuestra procesión revolucionaria os dará la fuerza de la invención creadora, y brillante será la vía de la creación de la revolución, vuestra vía”. Son manifestaciones radicales, inspiradas en el anarquismo de la acción directa, aunque ideas formalmente semejantes las encontramos, para la economía, en el escéptico Schumpeter que acuñó su destrucción creativa en plena Segunda Guerra Mundial. Porque, desde el inicio de la revolución bolchevique, Ródchenko se ha unido a los artistas revolucionarios, y recibe la influencia de deslumbrantes creadores como Malévich y Tatlin, que también vuelcan todas sus energías en la grandiosa y difícil construcción del futuro en un país a quien las potencias capitalistas invaden militarmente e imponen desde el primer momento una terrible guerra civil. La revolución tropieza, avanza a trompicones, pierde territorios, parece a punto de ser derrotada, pero consigue romper el cerco gracias al ejército rojo de Trotski, y, mientras tanto, quienes no están en el frente desarrollan, como Ródchenko, una frenética actividad para consolidar los cambios, en medio de disputas y discusiones que trazarán nuevas fronteras para el arte y la vida. Algunos artistas, incluso, están en el frente, como Klucis, quien después trabajará con Malévich, Pevsner y Gabo.

Después, Ródchenko rompió con Malévich, cuando aquél creó, a caballo de 1918 y 1919, Askranov (una “asociación de ultranuevos”, junto con su compañera Várvara Stepánova y artistas como Liubov Popova, Nadejda Udaltsova y su marido, Aleksandr Drevin, que sería ejecutado por Stalin en 1938), cuyos componentes, pese a haber participado en el suprematismo, se distancian de su inspirador. Unos meses antes, Ródchenko había pintado la Composición nº 59 : dos planos de color que parecen dos puertas que se entreabren, con un plano verde en la parte superior que aplasta y unifica la composición, que recuerda a algunas obras anteriores de Liubov Popova, como Arquitectónica pictórica , pero que se diferenciaba de otros artistas por su énfasis en la experimentación, utilizando para ello las nuevas herramientas que permitía la modernidad. Juega con el color, rompe los límites. De hecho, anunciaba ya la ruptura con Malévich, que se concreta en la célebre exposición Arte sin-objeto y suprematismo , de abril de 1919, donde Ródchenko muestra su serie Negro sobre negro en abierta oposición al Malévich de Blanco sobre negro . Esa serie de Ródchenko es áspera, dura, pero el pintor y fotógrafo nos avisa, con palabras del poeta Aleksei Kruchenij: “Los colores se van, todo se mezcla en negro.”

El constructivismo, la etiqueta que Malévich había adjudicado a Ródchenko, se desarrolla al amparo de las actividades que el comisario de cultura Lunacharski impulsa con la intención de acabar con las viejas instituciones académicas que habían dificultado el nacimiento de nuevas sensibilidades artísticas, y gracias al trabajo de los talleres Vjutemas (un instituto, creado por el gobierno bolchevique, para la enseñanza del arte y la técnica) que harán posible que el obrero común, el hombre de la calle, protagonice los carteles, la arquitectura, el nuevo arte que se apodera de las ciudades soviéticas. Ródchenko también desarrolla una activa pedagogía sobre su visión del arte: da cursos sobre pintura, por ejemplo, en la escuela del Proletkult , las organizaciones proletarias de cultura e ilustración.

En un álbum expuesto en la Pedrera , estaban recogidos los grabados que hizo Ródchenko en 1919, cuyos rasgos, en algún caso, recuerdan extrañamente escenas japonesas, o parecían sugerir una mandolina, y que, junto al lineísmo , ya anunciaban las “construcciones espaciales”, con las que busca la universalidad. En ese mismo año, participa en el grupo Jivskulptari , junto con arquitectos como Ladovski y Krinski, o escultores como Koriolov, cuya pretensión era unir las distintas ramas artísticas (pintura, escultura, arquitectura) en el diseño y construcción de la nueva geografía urbana soviética. Al año siguiente, con la creación del INJUK (Instituto de Cultura artística), dirigido por Kandinski, las diferencias entre sus componentes sobre el análisis y el desarrollo de la experimentación artística concluirán con la ruptura y con la salida de éste, a quien sucederán en la dirección del instituto, primero, Ródchenko con su constructivismo, y, después, Ósip Brik, con su apuesta por los comunistas-futuristas.

Su actividad es frenética: Ródchenko elabora las “pinturas sin objeto”, y desarrolla el lineísmo ; hace proyectos para quioscos de prensa (que hoy serían de una radical modernidad), y participa en la construcción del socialismo. En 1920, dibuja su Plano del Sóviet de Diputados , que subtitula fantasía arquitectónica . En ese mismo año, escribe: “El arte del futuro no será una decoración para apartamentos privados”. Un lema constructivista de 1921 proclamaba: “El arte inútil a la vida debe ser relegado al museo de antigüedades. Es hora de que el arte sea una parte integrante de la vida.” Ródchenko y sus camaradas lo consiguen, aunque no por ello dejarán de mostrarse a veces muy críticos consigo mismos: seis años después, en 1927, es tan severo con su propia producción que llega a escribir que sus cuadros “son tan inútiles como una iglesia. No sirven para nada”. Ródchenko querría quemarlos, pero lo frena el ingente trabajo que ha invertido en ellos. No podemos estar de acuerdo con ese juicio, pero no hay duda de que tenía razón al hablar así de las iglesias.

En los años veinte, deja de interesarse por la pintura, y pasa a desarrollar proyectos sociales, carteles, portadas de libros, incluso ropa, y desarrolla el diseño industrial constructivista. En 1921, en la exposición Obmoju , trabaja las tres dimensiones: varillas y armazones se sujetan desde el techo: en la muestra barcelonesa podía verse el Círculo dentro de un círculo ; y el Triángulo dentro de un triángulo , ambos de 1920-1921, estructuras que, moviéndose, componen formas cambiantes sobre el suelo y las paredes, sombras que capturan en el aire el reflejo de la vida (y que, de hecho, son los primeros móviles , idea que tendrá un fecundo desarrollo posterior a lo largo del siglo XX, desde que Duchamp utilizara, ya en los años treinta, la palabra “mobile” para calificar algunas obras de Calder) y juegan con la luz y el espacio rompiendo el hieratismo tradicional de la vieja escultura, aunque Ródchenko denominaba a esas piezas “construcciones espaciales”, la mayoría de las cuales se han perdido, aunque las conocemos por las publicaciones e imágenes de esos años.

El Tríptico monocromo , de la famosa exposición 5x5=25 , donde expone junto con su compañera Varvara Stepánova, y Liubov Popova, Alexandra Ékster, y Aleksandr Vesnin, son tres lienzos que lanzan a la cara del visitante el rojo, el amarillo y el azul puros, sin mezclas; tres cuadros de color que terminan con la investigación constructivista y señalan el paso hacia la arquitectura y el diseño, en el esfuerzo por construir una economía socialista. En ese momento, Ródchenko está destruyendo la idea de la pieza artística única (como, por otros caminos, lo había hecho Duchamp al comprar un urinario de porcelana, de factura industrial, en una tienda de la Quinta Avenida neoyorquina, firmarlo como Richard Mutt (¡y con la fecha de 1917!), y presentarlo boca abajo con el título de Fuente ), porque para los constructivistas el arte era un instrumento para modificar la historia, para cambiar la vida: “Fuera el arte como medio para huir de una vida que no vale la pena de ser vivida”, escribió Ródchenko, terminante, en 1921.

En esos años veinte, Ródchenko colabora con el poeta Maiakovski, para quien realiza las cubiertas de quince libros, y con quien le une una gran amistad. La cubierta del libro Pro Eto (que puede traducirse como Acerca de esto ), de 1923, y los ocho fotomontajes con fotografías de Maiakovski y de Lilia Brik, son muestra de la preocupación de Ródchenko y de su destreza con el diseño, desarrollando las nuevas ideas, las técnicas que ponen al alcance del proletariado, de los ciudadanos, el arte revolucionario. En uno de los fotomontajes se ve a Lilia Brik y a unos bailarines sobre la leyenda: Original Jazz. Die Jazz-Band , y un zapato. En otro fotocollage , de 1924, Lilia Brik con un vestido dorado , Ródchenko juega con la seducción; mientras hace otras cubiertas, como la del libro España. Océano. La Habana. México. América , de 1926, también para Maiakovski, o diseña la hermosa tapa de libro A Serguei Esenin , con estructuras de hierro y lo que parece el patio interior de un edificio, volumen de Maiakovski publicado en 1926 por los Libros Transcaucasianos; o la cubierta de otro libro del poeta, de contundente título, Sífiles (compilación de poemas sobre América) , también de 1926. Y las portadas para los folletos de propaganda de la revista constructivista LEF (Frente de izquierdas de las artes), de 1923-1924, y para la Novi LEF , en 1927-1928.

Se involucra en la producción, en el esfuerzo por desarrollar una industria soviética, y escribe textos publicitarios, que ya no están al servicio del mercader, del burgués, de la acumulación de riqueza para unos pocos, sino al servicio de los trabajadores. La carpeta Del Moscú de los mercaderes al Moscú socialista , de 1932; o los proyectos para el Club Obrero de Moscú, de 1925, son concluyentes sobre las preocupaciones de Ródchenko. En la muestra podía verse una reproducción de la magnífica mesa de ajedrez hecha para el Club Obrero del pabellón soviético de la Exposición Internacional de París de 1925, donde, reflejando el énfasis comunista en la cultura, destacaban los expositores para libros y la sala de lectura, además de juegos como el ajedrez. Muchos de sus lemas ligan el combativo espíritu bolchevique con la importancia que la revolución otorga a la cultura: “La prensa es nuestra arma: Fábrica de armas Mospoligraf”. También, el hermoso y célebre cartel con el rostro de Lilia Brik que grita, sonriente, KHИГИ , es decir Libros , de 1925, que Ródchenko hizo para la sucursal de Leningrado de la Gosizdat, la Editorial Literaria Estatal. No desdeña supuestas ocupaciones menores, que hubieran hecho retroceder a otros artistas antes de la revolución, porque sabe para quién trabaja, y, de esa forma, diseña muchos carteles publicitarios con Maiakovski. Así, desde el magnífico anuncio de zapatos, de 1923, donde se ve un camello, con un gran zapato sobre las jorobas y la leyenda “Pueblo de oriente, los mejores zapatos de goma los lleva el camello”, hasta el cartel para la película Acorazado Potemkin , de 1925; pasando por los ¡envoltorios para caramelos!, que diseña con Maiakovski en 1924 y que se llamaban Caramelos proletarios , el racionalismo de sus diseños geométricos convive con las necesidades de la nueva industria socialista, como el cartel que crearon para una fábrica de cerveza, con las letras donde domina la línea recta: la marca, TPEXГOPHE, y la palabra “cerveza”, ПИBO.

En 1922 había empezado a crear fotomontajes, y, tres años después, empieza a desarrollar la fotografía. A mediados de los años treinta, el bullicioso mundo del arte al servicio de la revolución de la década anterior ha dejado paso a una atmósfera cerrada, donde se impone el realismo socialista, aunque los grandes proyectos de construcción continúan levantando entusiasmo entre la población: algunos de ellos serán fotografiados por Ródchenko, como los que hizo para la revista URSS en construcción , al tiempo que se dedica a documentar actos deportivos, como podía verse en la imagen Jóvenes con pañuelos. Desfile deportivo en la plaza Roja . Ródchenko se había convertido, sobre todo, en fotógrafo. Las fotografías de la escalera de incendios, de 1925, magníficas; o la fotografía La escalera , de 1929, donde vemos subir a una madre que lleva a su hijo en brazos, son una muestra de su interés por desarrollar otra mirada, por construir una fotografía que busque nuevos enfoques, que consiga tratamientos inesperados, ángulos desconocidos, por capturar una novedosa perspectiva, desde abajo o desde arriba, en la indagación por desligar a la fotografía de la pintura y para descubrir el entusiasmo científico y la transformación de la vida de la gente que la revolución bolchevique había traído consigo. No olvida otros aspectos de la existencia, como muestra la inquietante imagen que captura de Maiakovski con una colilla de cigarrillo en los labios, de 1924; a quien, pocos años después, su amigo y camarada Ródchenko, compañero de tantas batallas, lavará y amortajará tras el suicidio del poeta en 1930. El constructivismo había dejado ya de ser una corriente destacada de la actividad artística soviética. En 1938, hace las fotografías de lo que será la carpeta Ejército rojo .

En 1940, cuando trabaja en dibujos sobre la música de Prokófiev, y cuando ya se atisba la catástrofe de la guerra hitleriana, Ródchenko recuerda los años de efervescencia revolucionaria y escribe: “Todo Moscú estaba lleno de nuestros anuncios”. Ródchenko y sus camaradas habían sustituido el estilo “zarista, burgués y occidental”, por una nueva publicidad soviética, de marcado carácter vanguardista, aunque dispuesta para ser leída por las muchedumbres que estaban construyendo el futuro. En plena guerra mundial, se casa con su compañera Varvara Stepánova, y, un año después, en 1943, en su poema “El retorno a la pintura”, Ródchenko escribe: “Dios mío, que alegría ser izquierdista… moriré izquierdista y dejaré buenas obras”. Más allá de las dificultades y las decepciones, Ródchenko continúa siendo el mismo que más de veinte años atrás, en 1921, había escrito: “Trabajar para la vida, no para palacios, iglesias, cementerios y museos. Trabajar en medio de todos, para todos y con todos. No hay nada eterno, todo es temporal. La conciencia, la experiencia, el objetivo, las matemáticas, la técnica, la industria y la construcción: eso es lo que está por encima de todo, por encima del arte.” Los constructivistas quisieron unir el arte y la industria, y, activos militantes de la revolución, basaron su indagación y sus ideas en el materialismo histórico del que se reclamaba el país que había visto la primera revolución obrera triunfante, y Ródchenko fue uno de los más brillantes creadores de esa generación revolucionaria.

Mientras el espectador veía sus magníficos carteles, sus fotografías, las portadas de libros, desde un rincón de la muestra en la Pedrera se esparcían con timidez las notas de la Internacional, recogidas en viejos documentales soviéticos, al tiempo que pasaban las imágenes de gigantescas manifestaciones proletarias, mostrando el poder de las muchedumbres protagonizando la historia, el temple de los obreros que habían hecho posible un cambio de dimensiones universales que sigue estando entre nosotros. Viendo la fotografía Jóvenes con pañuelos. Desfile deportivo en la plaza Roja, de 1935, no podía evitarse un estremecido recuerdo, porque tal vez algunas de esas muchachas que fotografió Ródchenko viven aún.

dissabte, 17 de gener de 2009

La matanza de Gaza pone al régimen de Mubarak en graves apuros

Alberto Cruz

CEPRID

La matanza israelí en Gaza ha sido posible por la aprobación de los regímenes reaccionarios árabes, Egipto y Arabia Saudita, principalmente, antes que por el apoyo occidental y estadounidense con el que cuenta Israel (1). En este caso, el orden de los factores sí es importante y la responsabilidad primera hay que cargarla en los regímenes reaccionarios árabes y no en los tradicionales aliados del régimen sionista.

Egipto, Arabia Saudita, Jordania y algunos países del Golfo han venido sosteniendo, desde el triunfo de Hizbulá en la guerra contra Israel en el verano de 2006, que había que hacer todo lo posible por impedir que el avance de los “factores no estatales” –léase Hizbulá y Hamás- cuajase en el mundo árabe. Y como en la guerra de Líbano, lo primero que hicieron cuando se produjo la agresión sionista contra Gaza fue aplaudir. Luego, ante el curso de la guerra, cada vez más desfavorable a los sionistas, algunos comenzaron a replegar velas y a emitir cuidadosos comentarios donde los malos (entonces Hizbulá, ahora Hamás) ya no lo son tanto y se comienza a criticar la “excesiva” matanza sionista.

De todos ellos, es Egipto quien tiene el grado más alto de culpabilidad. El 25 de diciembre, dos días antes de la invasión de Gaza por los sionistas, la ministra de Asuntos Exteriores de Israel, Tzipi Livni, realizó una visita a El Cairo y se reunió con el presidente Hosni Mubarak. Allí Livni anunció a Mubarak el ataque contra Gaza y recibió el visto bueno de Mubarak (2) para una operación que sería “rápida y quirúrgica” con la finalidad de derrocar a Hamás y abrir el camino de regreso de Mahmoud Abbas y sus hombres. Si hay que hacer caso de la prensa árabe –y en este caso hay que creerlo, puesto que lo ocultan los occidentales-, Livni le dijo a Mubarak que todo se habría solucionado en tres días. Y parece que tienen razón porque en ese tiempo, entre los días 27 y 30 de diciembre, llegaron a Egipto –en concreto a la localidad de Al-Arish, situada en el Sinaí- 400 miembros de las fuerzas de seguridad palestinas partidarias de Abbas (3) al mando de Mohammad Dahlan para hacerse cargo de la Franja tras lo que esperaban fuese el rápido derrocamiento de Hamás.

Sin embargo, lo que se había pintado como un camino de rosas se convirtió en un camino empedrado. La inicial brutalidad sionista no fue suficiente para derrocar a Hamás que, con una táctica inteligente, ha logrado revertir el curso de la batalla. Sólo por el hecho de resistir ya está logrando réditos políticos –no tardará en cosecharlos el en ámbito militar como continúe la agresión sionista y se inicie la batalla urbana- y, al mismo tiempo, poniendo en serios apuros no a los patrocinadores occidentales de los sionistas sino a los regímenes reaccionarios árabes como relataba con estupor un corresponsal estadounidense: “Un torrente de ira popular está poniendo presión sobre los aliados de América en el mundo árabe y parece empeorar las divisiones en la región (…) Las mayores críticas se han dirigido a Egipto, que es ampliamente visto [por la calle árabe] como el principal ayudante de la campaña israelí” (4) y, sobre todo, por no abrir el cruce de Rafah.

Es una realidad. Mubarak, que había mantenido silencio ante la agresión, tuvo que salir públicamente el día 2 de enero –seis días después de su inicio- para “aclarar” la posición de Egipto. Habló de que Gaza y Cisjordania “son un solo país” y que el cruce de Rafah –la única frontera de Gaza con un territorio no israelí- se abrirá sólo en las condiciones de un acuerdo de 2005 –del que Egipto no es signatario, curiosamente, y que al ser anterior a las elecciones palestinas de 2006, ganadas de forma limpia y democrática por Hamás, es ya antiguo puesto que establece que dicho cruce fronterizo ha de estar vigilado por fuerzas de la Autoridad Palestina, es decir, Abbas, y de la Unión Europea- (5). Y, al mismo tiempo, destinó una partida de 35 millones de dólares para iniciar una campaña informativa en los medios de comunicación, egipcios y árabes, para contrarrestar las críticas y “explicar” la postura oficial. Pero ya era tarde.

Gaza está provocando que el régimen de Mubarak se tambalee como nunca hasta ahora lo había hecho. El día 29 de diciembre se produjo un conato de rebelión en una academia de policía con 6.000 alumnos cuando se les ordenó reforzar a los policías del cruce de Rafah y se negaron, lo que ha supuesto el arresto de varios mandos intermedios y policías (6). El día 30 de diciembre se comenzaron a hacer masivas las manifestaciones de apoyo a los palestinos de Gaza –que han continuado ininterrumpidamente- en localidades como Assiut, Minya, Daqaliya, Fayoum y Alejandría (7), así como en las universidades de El Cairo y Ain Shams. Los Hermanos Musulmanes y la izquierda del Movimiento Kefaya (Basta) han ido de la mano en ellas, reforzando una alianza tácita que se viene produciendo desde antes de la guerra de Líbano en 2006.

El lema de las manifestaciones ha sido doble. Por una parte, “Parar el holocausto de Gaza”. Por otra, “Gaza, perdónanos”, en referencia a la incapacidad del movimiento popular egipcio para revertir la postura de su gobierno. Y mientras se generalizan las manifestaciones, comienzan a aparecer las amenazas armadas: Said Mohamed Anwar Sadat, sobrino del anterior presidente del país –el hombre que firmó la paz con Israel en 1979 y que murió en un atentado pocos años más tarde- y portavoz de una campaña de protesta por la postura de Mubarak en la matanza de Gaza, ha advertido públicamente que la juventud egipcia está “muy enojada” con la postura del gobierno y eso significa que no va a haber otra opción que comenzar a realizar “acciones armadas contra las instalaciones y líneas de suministro de gas a Israel” (8). Además de las manifestaciones de apoyo a Gaza y en contra de la matanza, hay en marcha una campaña popular para exigir al gobierno egipcio el cese inmediato del suministro de gas a Israel. El régimen egipcio y la entidad sionista llegaron a un acuerdo en 2005 por el que Egipto suministra a Israel siete millones de metros cúbicos de gas natural a Israel a un precio inferior hasta en 12 veces del que rige en el mercado internacional del gas (9). El gas egipcio parte del oleoducto de la ciudad de El-Arish (en el norte del Sinaí y muy cerca de la Franja de Gaza) y llega hasta el puerto de Ashkelon, al norte de la Franja de Gaza.

Il a souligné qu’il a envoyé au président égyptien Hosni Moubarak une missive lui demandant un arrêt immédiat de la fourniture du gaz à Israël afin de se conformer à une décision de justice lui enjoignant de le faire et avant que la colère du peuple n’explose. Tan delicada es la situación para el régimen de Mubarak que esa ha sido una de las razones por las que ahora aparece como uno de los adalides de un plan, copatrocinado con Francia, para lograr un alto el fuego que satisfaga a los sionistas y, en cierta medida, a Hamás. En Egipto ya no se habla de derrocar a Hamás y el lenguaje es mucho más suave. Tanto que Mubarak ha tenido que ordenar a su ministro de Asuntos Exteriores que llame a los embajadores de los países permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU para “expresar el malestar” egipcio por la tardanza en aprobar una resolución de alto el fuego (10). Desde luego, no se dio prisa en hacerlo: fue el día 4 de enero, nueve días después del inicio de la agresión sionista.

Egipto se difumina como mediador

La otra ha sido el desvanecimiento del papel de Egipto como mediador, incluso patrocinador, de acuerdos. Ya ocurrió el mes de mayo de 2008, cuando los militantes de Hizbulá y sus aliados del Frente de la Resistencia, se hicieron con el control de Beirut en sólo cuatro días. No fue Egipto quien patrocinó un acuerdo entre las partes, sino Qatar (11). Ahora la situación es la misma.

Siria, Qatar y Turquía están patrocinando un acuerdo de alto el fuego que, al contrario que el que promueven Egipto y Francia, sí cuenta con el visto bueno de Hamás. Dicho acuerdo, del que no se informa en Occidente ni en los regímenes árabes reaccionarios, establece cinco puntos: cese el fuego por ambas partes, retirada inmediata israelí, vuelta a la tregua firmada en junio de 2008 entre Hamás e Israel, formación de un comité especial para abrir los cruces en la Franja de Gaza y una conferencia internacional de donantes para la reconstrucción de Gaza (12).

De hecho, la matanza sionista de Gaza ha logrado dividir de forma ya prácticamente irreversible el mundo árabe. Por una parte, estarían Egipto, Irak, Jordania, Arabia Saudita, Marruecos, Túnez, Kuwait, Bahrein, Omán, los Emiratos Árabes Unidos y las fuerzas que apoyan a Mahmoud Abbas en Cisjordania. Por otra, Siria, Líbano, Qatar, Yemen, Libia, Mauritania (pese a que mantiene relaciones diplomáticas con Israel), Sudán, Argelia, Yibuti, Somalia y las Islas Comores.

De estos países, Argelia, Yemen y Qatar iniciaron su desmarque del otro bloque en una reunión mantenida por la Liga Árabe en mayo de 2008 para tratar la situación en Líbano tras la toma de Beirut por Hizbulá y sus aliados e iniciaron su acercamiento a Siria puesto que no estaban de acuerdo con el mantra de los regímenes reaccionarios pro-occidentales árabes sobre la interferencia iraní en la zona y la estrategia de contención a la “expansión shíi”. La matanza de Gaza hace difícil continuar con ello puesto que Hamás es suní, pero ahora los regímenes reaccionarios hablan de que Hamás se ha convertido en “un peón de Irán”.

Pero a esta división hay que sumar la del mundo islámico no árabe. Aquí merece la pena mencionar a Turquía. El que haya aceptado patrocinar este plan alternativo que cuenta con el visto bueno de Hamás indica que se resquebraja la alianza estratégica que venía manteniendo con Israel y que algo está cambiando entre los regímenes árabes e islámicos considerados “moderados” y más cercanos a Israel y a Occidente. Tras la matanza de Gaza ya nada será igual.

La resistencia de los habitantes de Gaza, y la inteligente estrategia de Hamás, ha cogido por sorpresa a los regímenes reaccionarios árabes. Están obligados a dar la cara ante sus pueblos puesto que de ello depende su supervivencia. Los editoriales de la prensa árabe son muy claros al respecto, aunque tal vez el análisis más acertado sea el del “The Daily Star” libanés del pasado 9 de enero: “Gaza es la punta del iceberg en término de peligro para los Estados árabes” (13). Y apunta que “los agentes no estatales van a ganar influencia [entre el pueblo árabe] a costa de unos gobiernos desgraciados y de un inerte liderazgo árabe”.

Puede que Hamás acepte el plan egipcio-francés o puede que no. Dependerá de la correlación de fuerzas en el campo de batalla y hasta ahora, a pesar de los muertos y heridos, no es muy desfavorable a Hamás. En este caso, para el movimiento político-militar palestino, resistir es vencer. Y en los próximos días veremos quién resulta definitivamente vencedor para los árabes: dependerá del lugar donde se celebre la próxima cumbre y si en ella está o no presente Hamás.

Notas: Mubarak would have preferred for Hamas to appeal to him directly for a cease-fire, which Egypt would negotiate with Israel. "The sharpest rhetorical attacks have been aimed at Egypt, which is widely seen as having aided the Israeli campaign by closing its border with Gaza.

(1) Alberto Cruz, “La connivencia árabe con la matanza de Gaza” http://www.nodo50.org/ceprid/spip.php?article355

(2) Al-Akhbar (Líbano), 10 de enero de 2009.

(3) As-Safir (Líbano), 4 de enero de 2009.

(4) The New York Times, 3 de enero de 2009.

(5) Haaretz (Israel), 3 de enero de 2009.

(6) Sawt Al-Omah (Egipto), 30 de diciembre de 2008.

(7) Al-Ahram (Egipto), 9 de enero de 2009.

(8) Al Jazeera, 9 de enero de 2009.

(9) Ibid.

(10) Al-Ahram Weekly, 8-14 de enero de 2009.

(11) Alberto Cruz, “Condoleezza Rice tenía razón: nace un nuevo Oriente Medio” http://www.nodo50.org/ceprid/spip.php?article154

(12) Al-Quds Al-Arabi (Gran Bretaña), 9 de enero de 2009.

(13) The Daily Star, 9 de enero de 2009.

Alberto Cruz es periodista, politólogo y escritor especializado en Relaciones Internacionales. albercruz@eresmas.com

dimecres, 14 de gener de 2009

[Entrevista a Michel Collon] Gaza: "No se puede decir la verdad en la tele. ¡La ve demasiada gente!"

Gaza: "No se puede decir la verdad en la tele.

¡La ve demasiada gente!"
MICHEL COLLON

Entrevista por Julien Versteegh, Solidaire

Traducido del francés por Beatriz Morales Bastos

¿Estamos bien informados sobre Gaza, Hamas, la historia? ¿Por qué este divorcio entre la opinión de los "viejos europeos" y los ciudadanos de origen inmigrante? ¿Qué se puede hacer para superar este foso? Michel Collon, especialista en conflictos, responde a las «provocativas» preguntas del semanario belga Solidaire.

La crisis económica y las preocupaciones cotidiana ocupan las mentes y quizá Gaza pasa a un segundo plano en la vida diaria de los trabajadores. ¿Por qué?
Michel Collon.
El humorista francés Coluche decía: «No se puede decir la verdad en la tele, la ve demasiada gente». La pregunta que hay que hacer a la población belga es: ¿piensan ustedes que están bien informados? ¿creen ustedes que se les va a decir la verdad sobre una región como Oriente Medio, con toda la riqueza petrolífera?

Los medios de comunicación y la escuela ocultan cuidadosamente cómo se impuso Israel. Imaginen ustedes lo siguiente ... Ustedes, belgas, que viven y trabajan aquí desde hace generaciones, de pronto desembarcan unas personas: «Nuestros ancestros vivían aquí hace dos mil años, nuestro Dios dijo que esta tierra nos pertenece, ¡venga, largo de aquí, fuera!». Ustedes tendrían que dejar su casas, sus campos, sus riquezas e ir a vivir a unas tiendas de campaña. Los invasores toman primero Bruselas, Amberes, Hainaut. Un poco después, Lieja y Flandes. Bloquean todas las carreteras con un gran muro. Y, por último, todos ustedes se encuentran hacinados alrededor de Ostende y en las profundidades de las Ardenas, en unas condiciones de vida miserables. Además, se les trata de mentirosos, de violentos, de terroristas. Pues bien, ¡sustituyan Ostende por Gaza y las Ardenas por Cisjordania, y tendrán exactamente lo que ha hecho Israel!.

A propósito de la desinformación, de todos modos los belgas tuvieron una famosa advertencia, ¿no? La RTBF logró hacer creer que Bélgica había desaparecido en una noche, así que, ¡prudencia!* En los años ochenta en Nicaragua un gobierno de izquierda quería eliminar la pobreza y resistir a Estados Unidos. Nicaragua fue atacada por unos terroristas financiados por la CIA y fue criminalizada por los medios de comunicación. Se expulsó a los sandinistas y el país volvió a la miseria. Un sacerdote nicaragüense, entonces ministro de cultura, decía: «Cuando veo lo que cuentan los medios de comunicación sobre mi país, que yo conozco bien, me digo que no debo creer nada de lo cuentan de los países que no conozco».

El gran problema, de los belgas, los franceses, de los europeos, sobre el conflicto israelo-palestino es que están desinformados. Con raras excepciones, la tele se pone de lado de Israel. En estos últimos días ha acabado por mostrar los crímenes de Israel, pero mientras esto se presente como "una respuesta a los cohetes" se justifica el colonialismo.

De todos modos, Hamas empezó y toma como rehenes a la población, ¿no?
Michel Collon.
No. A propósito de los cohetes lanzados sobre las ciudades israelíes, no se nos dice que los palestinos (Hamas, Fatah e individuos) los lanzan contra ciudades de las que se expulsó a sus padres. ¡Ellos vivían ahí antes! ¿Por qué lo ocultan? Pero, más importante, Hamas respetó la tregua durante tres meses. Ahora bien, esta tregua tenía varias condiciones. Israel tenía que levantar el bloqueo que asfixiaba a Gaza; no lo hizo. No debía cometer más agresiones militares; las cometió. Egipto tenía que abrir sus fronteras; no se hizo. En realidad Israel es quien no respetó la tregua.

En todo caso, Hamas son los fundamentalistas. ¿Pueden apoyarlos personas progresistas?
Michel Collon.
En primer lugar, durante décadas, cuando todavía no existía Hamas, Israel hizo todo lo posible para destruir al Fatah de Arafat y los movimientos palestinos de izquierda. Después, lo mismo que Hizbolá en Líbano Hamas parece de acuerdo en respetar el modo de vida del conjunto de las poblaciones de Gaza.

La gente votó a Hamas porque se sentía traicionada por los anteriores dirigentes palestinos. Si usted pregunta a palestinos de izquierda y laicos, votaron a Hamas porque es el partido que resiste. Es falso decir que Hamas toma a los palestinos como rehenes, son todos los palestinos quienes rechazan y rechazarán siempre la colonización, aunque mañana Hamas estuviera totalmente destruido.

Por último, a continuación se nos dice de una manera un tanto racista que estas personas son musulmanas y que son unos fanáticos... ¡Que me expliquen entonces por qué Estados Unidos organiza golpes de Estado para derrocar a Chávez, un ferviente cristiano! O a Evo Morales, un indio. En Venezuela antes de Chávez, 80 años de riqueza petrolífera produjeron un 80 % de pobres. El dinero se iba a los bolsillos de Exxon. Chávez, Evo, los iraquíes o los palestinos: no tiene nada que ver con la religión, tiene todo que ver con el saqueo de los recursos de esos países.

Pero en Palestina hay pocos recursos naturales...
Michel Collon.
Oriente Medio forma un conjunto. Los árabes se consideran una sola nación. Son los colonizadores quienes dividieron la región para controlarla mejor. Los británicos y después los estadounidenses procuraron poner el petróleo en manos de reyes, de ricos saudíes y de otras marionetas mientras que el resto del mundo árabe se debatía entre la pobreza y el subdesarrollo. Washington sobrearmó a Israel para que fuera el gendarme de Oriente Medio. Además, quiere construir un oleoducto que distribuirá el petróleo iraquí al Mediterráneo.

Israel afirma que no hay nadie con quien negociar y que la paz es imposible.
Michel Collon.
La paz es posible en Oriente Medio. Hay que crear un solo Estado que garantice todos los derechos a todos, judíos, musulmanes, cristianos o ateos. Un Estado no puede estar fundado sobre una religión privilegiada que excluya o rebaje las demás. Un solo Estado, un hombre = un voto, y el derecho al retorno para todos aquellos que fueron expulsados.

Muchos palestinos e israelíes creen que será necesaria una solución transitoria con dos Estados. Son ellos quienes tienen que decidirlo. Con todo el odio que se ha sembrado, serán necesarias una o dos generaciones para llegar a una coexistencia armoniosa. En todo caso, yo mantengo que Israel es el Estado más racista del mundo, que practica la limpieza étnica contra los árabes. Para llegar a una solución hay que acabar con este racismo. Un Estado que comporta varias cultura no es pobre, al contrario, es rico.

Creo que con estas provocaciones y estas terribles destrucciones Israel no quiere la paz. Se niega a negociar sabiendo que eso puede provocar atentados. Tendría así un pretexto para justificar nuevas deportaciones y anexiones.

El ministro belga de Asuntos Exteriores Karel De Gucht y sus colegas europeos parecen adoptar una postura neutra en la historia...
Michel Collon.
De Gucht no es en absoluto neutro, y tampoco lo es la UE. Acaba de aprobar para Israel un estatuto de casi miembro de la Unión Europea ¡cuando desde hace décadas Israel viola todas las resoluciones de la ONU y el derecho internacional! La UE ha calificado de 'terrorista' al gobierno de Hamas elegido democráticamente, lo que ha dado luz verde a la agresión. Cuando la ministra de Asuntos Exteriores israelí dice ante Sarkozy que Israel defiende los valores de la comunidad internacional, éste aplaude. Cuando se ve cómo Sarkozy, Merkel, De Gucht y compañía han apoyado todo el tiempo a Israel, yo afirmo que ellos son quienes bombardean en nuestro nombre. ¿Vamos a seguir tolerándolo?

Es sobre todo la población belga de origen emigrante la que se moviliza en estos momentos. ¿Por qué hay todavía tanta indiferencia y pasividad por parte de los trabajadores «belgas-belgas»?
Michel Collon.
Se les mantiene en la ignorancia. Pero la guerra en Palestina forma parte de la guerra global norte-sur que se lleva a cabo en nuestro nombre. No se puede comprender el mundo de hoy si no se comprende por qué la riqueza está en el norte y la pobreza en el sur.

Las grandes sociedades europeas han robado el oro y la plata de América Latina; los minerales, el caucho y los esclavos de África (con nuestro rey Leopoldo II que cortaba las manos cuando alguien se negaba a trabajar para él) y el petróleo de Oriente Medio. Hoy el tercer mundo sigue siendo pobre porque las multinacionales se instalan ahí pagando una miseria a los trabajadores, prohibiendo los sindicatos, corrompiendo a los dirigentes políticos y a la policía. Por lo tanto, toda la riqueza del sur sigue yendo al norte. Este pone a los trabajadores belgas ante una opción moral: ¿ponerse del lado de los robados o de los ladrones? ¿Exigir justicia o adoptar la postura del avestruz esperando beneficiarse un poco del robo?

Deberíamos tener más curiosidad y ser más abiertos. En Bélgica tenemos la suerte de tener inmigrantes, incluidos los trabajadores sin papeles. Hay que hablar con ellos, escucharlos. ¡Se puede aprender mucho de ellos! Los árabes les explicarán qué hacen Europa en Oriente Medio desde hace siglos. Los negros les explicarán lo que hace en Congo. Los latinos por qué hay todavía un 44 % de pobres cuando América latina es muy rica.

Yo comparo la situación actual con el Titanic, con los muy ricos en primera clase, las clases medias y los trabajadores que están en tercera, sin muchas comodidades, pero en el barco. El Titanic se dirige al desastre porque el capitán y, sobre todo, los armadores, ganan mucho, a costa de quienes bregan, los esclavos del sur, y a costa de los trabajadores del norte. Empobreciéndolos y empobreciéndonos continuamente provocan la crisis porque ya no tienen a nadie a quien vender.

¿Quieren los trabajadores belgas permanecer en el Titanic, basado en el empobrecimiento del tercer mundo, un sistema que tras la crisis financiera prepara otras, quizá más graves todavía? La cantidad de pobres no ha dejado de aumentar en el mundo desde hace 20 años. ¿Quieren hundirse con el Titanic o elegir otra manera de navegar basada en unas relaciones norte-sur más justa?

Entonces, ¿qué hacer?
Michel Collon.
Desde hace varios años trabajo con el equipo de Investig'Action y mi página web www.michelcollon.info para descodificar la información, dar la palabra a los excluidos de la información oficial, mostrar las imágenes ocultas, aprender a distinguir las manipulaciones mediáticas. Me escriben muchas personas, hastiadas de la prensa y desanimadas porque no se les escucha.

Es necesaria una estrategia colectiva para que la gente pueda examinar la información y ser activa. La información es un derecho que no cae del cielo y que se conquista, como los demás derechos. Para eso es necesario proceder activamente. Por ejemplo, si un responsable sindical todavía tiene dudas sobre quién es el agresor y el colonizador entre Israel y los palestinos, ¡que organice entonces un debate para todos sus afiliados con ambas partes, que se informe en internet, con los sindicalistas palestinos y con aquellos a quienes la tele excluye de sus debates!

Para conquistar el derecho a una información de calidad, completa y no manipulada por los intereses, necesitamos un movimiento ciudadano para la información, de base. «¡Todos somos periodistas!»

10 de enero de 2009

* N. de la t.: Se refiere a un falso documental emitido hace un año por esa cadena de televisión belga que anunciaba que Bélgica se había desintegrado. Mucha gente lo creyó y se suscitó una enorme polémica. Véase: http://fr.wikipedia.org/wiki/Bye_Bye_Belgium

dimecres, 7 de gener de 2009

Dotze regles infalibles per a la redacció de notícies sobre Orient Pròxim en els grans mitjans de comunicació

1) En Orient Pròxim són sempre els àrabs qui ataquen primer, i sempre és Israel qui es defensa. Aquesta defensa es diu “represàlia”.

2) Ni àrabs, ni palestins ni libanesos tenen dret a matar civils. A això se li crida “terrorisme”.

3) Israel té dret a matar civils. Això es diu “legítima defensa”.

4) Quan Israel mata civils en massa, les potències occidentals demanen que ho faci amb major comedimiento. Això es diu “reacció de la comunitat internacional”.

5) Ni palestins ni libanesos tenen dret a capturar soldats israelians dintre d'instal·lacions militars amb sentinelles i llocs de combat. A això cal cridar-lo “segrest de persones indefenses”.

6) Israel té dret a segrestar a qualsevol hora i en qualsevol lloc a quants palestins i libanesos se li antoje. La seva xifra actual ronda els 10 mil, 300 dels quals són nens i mil, dones. No es precisa prova alguna de culpabilitat. Israel té dret a mantenir segrestats presos indefinidament, ja siguin autoritats democràticament triades pels palestins. A això se li crida “empresonament de terroristes”.

7) Quan s'esmenta la paraula “Hezbollah”, és obligatori afegir en la mateixa frase “donats suport i finançats per Síria i per Iran”.

8) Quan s'esmenta “Israel”, està terminantment prohibit afegir: “donats suport i finançats pels EEUU”. Això podria fer l'efecte que el conflicte és desigual i que l'existència d'Israel no corre perill.

9) En informacions sobre Israel, cal evitar sempre que apareguin les següents locucions: “Territoris ocupats”, “Resolucions de l'ONU”, “Violacions dels Drets Humans” i “Convenció de Ginebra”.

10) Els palestins, el mateix que els libanesos, són sempre “covards” que s'amaguen entre una població civil que “no els vol”. Si dormen a casa amb les seves famílies, això té un nom: “covardia”. Israel té dret a aniquilar amb bombes i míssils els barris on dormen. A això se li crida “acció quirúrgica d'alta precisió”.

11) Els israelians parlen millor anglès, francès, castellà o portuguès que els àrabs. Per això mereixen ser entrevistats amb major freqüència i tenir més oportunitats que els àrabs per a explicar al gran públic les presents regles de redacció (de la 1 a la 10). A això se li crida “neutralitat periodística”.

12) Totes les persones que no estan d'acord amb les sobredichas Regles, són, i així ha de fer-se constar, “terroristes antisemitas d'alta perillositat”.